el recambio: un Retrato de la nueva Selección Argentina post Messi tras la goleada ante Bolivia

La Selección Argentina superó sin atenuantes por 4-0 a Bolivia en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. Con goles de Lautaro Martínez, Nicolás Paz, Cristian Romero y José Manuel López, el equipo regaló una fiesta ante un público que colmó las tribunas. Sin embargo, el principal foco del amistoso estuvo puesto en el futuro: a pocos días de la despedida definitiva de Lionel Messi (prevista para el 6 de octubre frente a Benín), Lionel Scaloni comenzó a trazar el mapa del recambio generacional, hizo debutar a cinco jugadores y dejó en claro cómo imagina la etapa que se avecina.

Sin el astro rosarino en cancha, el brazalete de capitán quedó en el brazo del “Cuti” Romero. El central cordobés fue profeta en su tierra: exhibió solidez defensiva, aportó claridad en las salidas con cambios de frente precisos y coronó su noche con un cabezazo de manual para anotar el tercer tanto, consolidándose como el nuevo gran referente anímico del plantel.

A partir de esa base, el cuerpo técnico aprovechó la fragilidad del rival para probar piezas en los sectores donde la renovación apremia.

La reestructuración defensiva En los laterales, Scaloni apostó fuerte. Román Vega completó los 90 minutos por la banda izquierda y fue de menor a mayor. Con una marca férrea e intensidad para pasar al ataque, el ex Argentinos Juniors empezó a perfilarse como el competidor directo de Nicolás Tagliafico y de Facundo Medina (central natural improvisado en esa zona). Por la derecha, Santiago Simón sumó minutos como alternativa a los altibajos recientes de Nahuel Molina y Gonzalo Montiel, acompañando a un Agustín Giay que fue titular y se mostró siempre como opción de pase. En la zaga, Valentín Gómez tuvo un estreno correcto, ganando duelos defensivos y asomando como variante natural ante el inminente retiro de Nicolás Otamendi.

Un mediocampo con nuevos dueños El termómetro del equipo estuvo a cargo de Alexis Mac Allister y Exequiel Palacios. Mac Allister actuó como un mediocentro moderno, pidiendo la pelota y haciendo jugar al resto, mientras que Palacios aprovechó el espacio para filtrar pases decisivos, incluyendo la asistencia del segundo gol. En el complemento se dio el esperado debut de Ezequiel “Equi” Fernández. Ante un panorama donde Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso transitan sus etapas de madurez, y con Leandro Paredes lidiando con sanciones, el ex mediocampista de Boca se posiciona como una bocanada de aire fresco indispensable para el círculo central.

Los herederos de la creación y el desequilibrio El desafío más grande de esta nueva era es encontrar respuestas colectivas a las partidas de Messi y Ángel Di María. Frente a Bolivia, Nicolás Paz demostró por qué es apuntado como el líder creativo del futuro. El mediocampista del Como italiano se divirtió en la cancha, armó sociedades en corto, marcó el pulso ofensivo y anotó un golazo con una definición exquisita, erigiéndose como la gran figura de la noche. Junto al buen ingreso de Franco Mastantuono y de Valentín Barco, Argentina empieza a delinear un bloque de volantes creativos capaces de asumir el peso del ataque.

Por los extremos, la búsqueda de desequilibrio tuvo dos caras. Mientras Gianluca Prestianni no logró acoplarse del todo al circuito de juego en su rol titular, el ingreso de Leonel Flores fue determinante. El juvenil aportó la rebeldía y el uno contra uno que el equipo necesita por las bandas, y fue el artífice de la jugada que derivó en el cuarto gol, anotado por un astuto José Manuel López en su propia presentación estelar.

En la delantera de área, Lautaro Martínez ratificó su jerarquía abriendo el marcador con clase, contrastando con un Julián Álvarez más impreciso, afectado por la falta de rodaje en su club, pero siempre voluntarioso.

La noche cordobesa, la misma provincia donde Scaloni dio sus primeros pasos como director técnico de la Selección en 2018, volvió a ser el punto de partida de un nuevo ciclo. El vacío que dejará Lionel Messi será imposible de llenar con un solo nombre, pero la suma de talentos jóvenes, atrevidos y solidarios indica que la materia prima para la reconstrucción ya está en marcha.