En la Casa Rosada, el equipo del flamante jefe de Gabinete Manuel Adorni inició una limpieza energética en el despacho que hasta hace poco ocupaba Guillermo Francos. El ritual, que incluye la quema de palo santo y saumerios, fue coordinado personalmente por las secretarias de Adorni y se replica también en otros despachos clave, como el que pasará a ocupar Diego Santilli, excolaborador de Francos.
Desde el entorno presidencial explicaron que esta ceremonia busca “sacar la energía vieja y abrir espacio a lo nuevo”, reflejando un marcado clima de renovación en el centro del poder libertario. En esta nueva etapa, la hermana del presidente, Karina Milei, quien ocupa la Secretaría General de la Presidencia, juega un rol destacado como guardiana del equilibrio energético del Gobierno.
Esta práctica no es ajena a la gestión actual, que combina gestos simbólicos y esotéricos con la estrategia política para manejar momentos de cambio y transición. En paralelo, Adorni continúa armando su estructura de trabajo mientras algunos cuadros políticos resisten cualquier modificación, como el caso del exvicepresidente Daniel Scioli, cuya permanencia se da por segura.
Con esta limpieza energética, la Casa Rosada inicia un ciclo de trabajo bajo un signo de rituales, cautela y renovación, donde la gestión busca equilibrar tradición, superstición y política para afrontar los desafíos futuros.