El gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó su Ley Impositiva 2026 con un cambio clave en el Impuesto a los Automotores: una reducción nominal para el 75% del parque automotor radicado en el distrito, que se traducirá en un monto a pagar menor en valores absolutos respecto del año anterior para tres de cada cuatro contribuyentes.
Según explicó el titular de ARBA, Cristian Girard, el rediseño busca “recomponer la progresividad” del tributo y corregir los saltos de escala que se generaron por el aumento de las valuaciones de mercado en 2024, que habían trasladado a muchos contribuyentes hacia alícuotas superiores sin correlato en su capacidad de pago.
La reforma simplifica la estructura de 15 tramos con alícuotas de 3,64% a 5% a 5 tramos con tasas entre 1% y 4,5%, lo que suaviza la transición entre escalas y evita incrementos abruptos por variaciones en la valuación fiscal de los vehículos.
Ejemplos oficiales muestran que el impacto será más notorio en la gama media: un Fiat Cronos Drive 2021 pagaría $222.910 en 2026 contra $377.837 en 2025, mientras que un Volkswagen Polo Track 2024 bajaría de $905.623 a $409.861. En modelos de menor valuación, como un Fiat Palio 2017, el cambio sería marginal, pasando de $129.909 a $131.742, reflejo de la nueva progresividad.
La baja de Patente se complementa con la decisión de mantener las alícuotas del Inmobiliario Urbano y Rural, lo que implicaría una reducción en términos reales de esas partidas en 2026, en línea con la estrategia fiscal anunciada por la provincia.