En contraste, el dólar blue registró una baja de diez pesos, cotizando a $1.450 para la venta, y acumula una baja leve para el mes. Mientras tanto, los mercados alternativos, como el MEP y el contado con liquidación (CCL), muestran cotizaciones superiores, reflejando distintas formas de acceso a la moneda extranjera dentro de restricciones existentes.
El avance del dólar oficial se da en un marco complejo, con presión tanto de la demanda de ahorristas como de vencimientos de deuda, contratos futuros y licitaciones estatales.
Paralelamente, los principales índices financieros muestran señales de recuperación: las acciones argentinas en Wall Street subieron con fuerza, especialmente en el sector bancario, pese a reportes negativos en resultados trimestrales.
Los bonos tuvieron leves alzas, logrando una leve reducción en el riesgo país que se mantiene en torno a 650 puntos, cifra que aún representa un reto para el retorno pleno del Gobierno a los mercados internacionales.
Este escenario refleja las tensiones propias de una economía con alta dolarización y políticas cambiarias ajustadas.
La dinámica del mercado y las estrategias oficiales para sostener las bandas cambiarias seguirán siendo un aspecto clave del panorama económico para las próximas semanas, con múltiples factores que podrían influir en la evolución del tipo de cambio y la liquidez del mercado.