El presidente Javier Milei hizo una declaración visible y simbólica en plena polémica con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y su titular, Claudio “Chiqui” Tapia. Este miércoles, en su despacho de la Casa Rosada, la figura libertaria exhibió una camiseta de Estudiantes de La Plata sobre el sillón de Rivadavia, en una foto que generó fuerte repercusión política y deportiva. La acción se enmarca en las acusaciones de irregularidades arbitrales y la disputa por el control y transformación del fútbol argentino, con Milei cuestionando la gestión y los presuntos manejos internos en la AFA.
El enfrentamiento entre Milei y Tapia se remonta a meses atrás y se intensificó tras el reconocimiento del campeonato anual de Rosario Central por parte de la Liga, en un acto que el propio Milei y otros funcionarios consideraron una manipulación de resultados. Además, el mandatario ha criticado los procedimientos y la transparencia en la institución, sugiriendo que las decisiones no cumplen con los procedimientos adecuados y que existen intereses inconsistentes que afectan la justicia deportiva.
El acto de exhibir la camiseta de Estudiantes, además de ser un símbolo de apoyo a la historia y valores del club, representa un mensaje político dirigido a cuestionar la legitimidad del actual liderazgo en la AFA. La disputa refleja también el malestar del Gobierno con la política deportiva de Tapia, en un contexto en el que Milei impulsa una serie de reformas y cambios en diferentes ámbitos institucionales, incluyendo el fútbol.
Las tensiones políticas, deportivas y gremiales continúan en escalada, con el Gobierno analizando posibles medidas para intervenir o reformar el esquema de administración del fútbol, en medio de un clima de fuerte polarización y debates sobre la transparencia, el control gubernamental y la autonomía institucional.