La Habana culpó públicamente al medio digital El Toque de generar inestabilidad financiera publicando el valor informal del dólar y el euro. Organizaciones de prensa condenaron la escalada de agresiones contra el equipo.
La Habana culpó públicamente al medio digital El Toque de generar inestabilidad financiera publicando el valor informal del dólar y el euro. Organizaciones de prensa condenaron la escalada de agresiones contra el equipo.

El gobierno cubano dirigió recientes ataques mediáticos contra el portal de noticias independiente El Toque, señalándolo como principal responsable de la acentuada crisis económica que atraviesa la nación. Autoridades y medios estatales afirmaron que la metodología del portal para publicar la tasa de cambio informal de divisas era una pieza clave en el aumento inflacionario y la desestabilización financiera.
El Toque ha documentado durante años el valor del dólar estadounidense, el euro y otras monedas extranjeras en el mercado negro cubano. Esta cotización, no oficial, se convirtió en una referencia esencial para los ciudadanos y las empresas en un contexto de escasez de divisas y altas tasas de inflación.
La acusación del Estado cubano sostiene que este ejercicio de documentación periodística constituye una “guerra económica” o una manipulación intencional.
La estrategia de señalamiento oficial desató una enérgica respuesta de organizaciones internacionales. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó las acciones del gobierno, calificándolas de una “escalada de agresiones” contra el equipo del medio digital.
La SIP denunció que la campaña gubernamental contra El Toque no se limitó a las acusaciones públicas, sino que incluyó una sistemática descalificación en medios oficiales y actos de intimidación. La organización defendió la labor del medio, argumentando que su trabajo se centra en ofrecer información de interés público en una nación donde el acceso a datos económicos transparentes resulta complejo.
Expertos y analistas económicos argumentaron que la tasa de cambio paralela es, en realidad, un síntoma de las profundas disfunciones estructurales de la economía cubana, como el elevado déficit fiscal, la falta de inversión productiva y la escasez crónica de divisas.
Al señalar a un medio independiente como el motor de la inestabilidad, el gobierno cubano fue acusado de emplear una táctica política para desviar la atención de sus propias fallas de gestión. La labor de medios como El Toque ofrece a la ciudadanía una perspectiva sobre el valor real de su capacidad adquisitiva, obligando al sistema a confrontar la realidad del mercado paralelo.
El medio digital ha insistido en que su metodología para obtener la tasa es transparente y se basa en datos recopilados de las transacciones reales en el mercado informal. Para la prensa independiente, la publicación de esta información se trata de un servicio a la población y un ejercicio de fiscalización económica.
La escalada de hostigamiento contra los periodistas y colaboradores de El Toque puso en el foco la situación de la libertad de prensa en Cuba. El acoso, las descalificaciones y la presión económica dificultan la labor de los comunicadores que operan al margen de los medios estatales.
La condena de la SIP se sumó a una preocupación más amplia sobre el riesgo que corren los periodistas independientes que cubren temas sensibles o críticos para el poder. La táctica de responsabilizar a la prensa por los problemas sociales o económicos plantea un precedente peligroso para la transparencia y el derecho a la información en el país.
El periodismo independiente, en este contexto, se convierte en un actor esencial para llenar los vacíos informativos, a pesar de los riesgos operativos y la campaña de desprestigio. Su misión es documentar la realidad cotidiana, incluidas aquellas cifras que incomodan al discurso oficial.
La acusación formal del gobierno cubano contra El Toque evidenció la tensión persistente entre el Estado y el periodismo independiente en la isla.
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Debido a una reciente intervención quirúrgica, el senador catamarqueño Flavio Fama pidió participar virtualmente en el debate de la Ley de Tierras para rechazar el proyecto oficialista, sumándose al reclamo de participación remota en la Cámara alta.
Ante la decisión de Brasil de retirar a su embajador, la Cancillería argentina acusó al presidente Lula da Silva de escalar unilateralmente el conflicto diplomático, al tiempo que descartó pedir disculpas por las declaraciones de Javier Milei.
El emblemático conductor confirmó su salida de la emisora tras el levantamiento de su ciclo “La radio sos vos”. La decisión se suma a la reciente desvinculación de “El Cholo” Gómez Castañón y expone la crisis del modelo económico de la radiofonía.
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