Una nueva alarma se encendió en el sistema de salud de Rosario tras el ingreso de varios adolescentes con cuadros de intoxicación aguda vinculados a un “reto viral” que circula en plataformas como TikTok. El desafío consiste en ingerir cantidades excesivas de paracetamol para documentar los efectos o simplemente por competencia entre pares. Los especialistas del Hospital de Niños “Víctor J. Vilela” y de otros centros asistenciales de la ciudad santafesina confirmaron que debieron intervenir de urgencia ante casos de jóvenes que presentaban náuseas, vómitos y dolor abdominal intenso, síntomas iniciales de una sobredosis que, de no ser tratada a tiempo, puede derivar en una falla hepática fulminante.
El paracetamol es un analgésico y antipirético de venta libre y uso cotidiano, lo que facilita su acceso pero también genera una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, los médicos advierten que el hígado tiene una capacidad limitada para procesar este fármaco. Cuando se supera la dosis máxima recomendada, el organismo produce un metabolito tóxico que destruye las células hepáticas. En los casos registrados en Rosario, los adolescentes habrían consumido dosis que triplican o cuadruplican los límites permitidos, lo que pone en riesgo la vida y puede dejar secuelas permanentes o requerir, en situaciones extremas, un trasplante de órgano.
Las autoridades educativas y sanitarias de la provincia de Santa Fe hicieron un llamado urgente a los padres y adultos responsables para que supervisen el consumo de medicamentos en el hogar y monitoreen la actividad digital de los menores. Los algoritmos de las redes sociales suelen potenciar este tipo de conductas de riesgo al viralizar videos que presentan el consumo de fármacos como una actividad lúdica o inofensiva. El fenómeno de los retos virales expone la vulnerabilidad de los adolescentes ante la búsqueda de pertenencia y aprobación digital, descuidando las consecuencias biológicas reales de sus actos.
Finalmente, el Ministerio de Salud regional recordó que el paracetamol debe administrarse bajo indicación profesional y nunca de forma recreativa. Se ha solicitado a las farmacias de la zona extremar los controles y la advertencia al momento de la venta de este tipo de comprimidos a menores de edad. Mientras los jóvenes hospitalizados evolucionan bajo tratamiento médico, el foco se centra ahora en la prevención y la comunicación familiar como las únicas barreras efectivas contra la desinformación digital que pone en jaque la salud pública de los sectores más jóvenes de la sociedad.