El inicio de la temporada 2026 llega con un refuerzo significativo en la fiscalización vial sobre las rutas 2, 11, 63 y 74. El Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires oficializó la ubicación de más de 70 radares y cámaras de fotomultas estratégicamente distribuidos en el camino hacia la Costa Atlántica. Este despliegue no solo tiene un fin recaudatorio, sino que se enmarca en el “Operativo de Sol a Sol”, diseñado para mitigar los riesgos en un corredor que recibirá a millones de turistas durante los próximos meses.
Los puntos de control se concentran en zonas críticas de alta circulación y en los ingresos a las localidades balnearias. Entre los radares fijos más relevantes se encuentran los ubicados en los kilómetros 45 (Área Metropolitana), 203 (Dolores) y 396 (cerca de Mar del Plata) de la Autovía 2. Asimismo, la Ruta 11 presenta una vigilancia intensificada en los tramos que conectan General Conesa con San Clemente del Tuyú y Pinamar, donde históricamente se registran los mayores índices de excesos de velocidad por la geografía de la calzada.
Desde una perspectiva analítica, la implementación masiva de esta tecnología responde a una necesidad de ordenamiento del flujo vehicular. Las multas por exceso de velocidad, falta de VTV vigente o circular sin las luces bajas encendidas pueden alcanzar montos significativos, superando en algunos casos los 300.000 pesos. Para el conductor adulto, conocer la ubicación de estos dispositivos es fundamental para evitar sanciones, pero también para comprender que la seguridad vial depende de un respeto irrestricto a las normas de tránsito en un contexto de rutas saturadas.
Además de los radares de velocidad, el sistema incluye cámaras de detección de patentes con pedido de captura y monitoreo de maniobras peligrosas, como el adelantamiento por la banquina, una infracción recurrente en situaciones de embotellamiento. Las autoridades recordaron que la documentación obligatoria para circular incluye el DNI, la licencia de conducir, la cédula verde (o azul), el comprobante de seguro vigente y la oblea de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) sin excepciones.
El desafío de este verano será lograr una convivencia pacífica en las rutas. Mientras la tecnología de fotomultas actúa como un mecanismo de control externo, la verdadera prevención reside en la responsabilidad individual del viajero. El 2026 comienza con un camino hacia el mar que está más vigilado que nunca, recordándonos que el objetivo final de cualquier vacación es llegar a destino de manera segura para disfrutar del descanso y el reencuentro familiar.