En un nuevo capítulo de la vertiginosa crisis venezolana, la líder opositora María Corina Machado reafirmó su legitimidad para gobernar, apenas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le diera la espalda al reconocer a Delcy Rodríguez como la encargada de la transición tras la captura de Nicolás Maduro.













