Un hallazgo estremecedor sacudió la tranquilidad de la localidad de San Martín. Una mujer que caminaba por la zona escuchó llantos provenientes de un cesto de residuos y, al acercarse, descubrió que dentro de una bolsa de consorcio se encontraba una beba recién nacida. El hecho, que pudo haber terminado en tragedia debido a las altas temperaturas, se transformó en un rescate exitoso gracias al accionar inmediato de los vecinos y el personal policial que acudió al lugar tras el llamado al 911.
La pequeña fue derivada de urgencia al área de neonatología de un hospital cercano, donde los médicos constataron que presentaba un cuadro leve de hipotermia pero que, en términos generales, su salud es buena. Según los primeros exámenes, la beba tendría apenas unas horas de vida al momento de ser abandonada. “Es un milagro que la hayan escuchado; en ese lugar el paso de gente es constante pero los ruidos de la calle suelen tapar todo”, comentaron fuentes policiales encargadas del operativo inicial.
La investigación judicial quedó a cargo de la fiscalía de turno, que ya ordenó el relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la cuadra. El objetivo es reconstruir el recorrido de la persona que dejó la bolsa en el cesto y determinar las responsabilidades penales del caso, caratulado preventivamente como abandono de persona. Asimismo, se dio intervención a las áreas de niñez y adolescencia para garantizar la protección de la menor una vez que reciba el alta médica.
El caso ha generado una fuerte conmoción en la comunidad, despertando una vez más el debate sobre la vulnerabilidad extrema y la falta de redes de contención para personas en situación de crisis. Mientras la policía científica trabaja sobre las evidencias halladas en el lugar, los vecinos no dejan de acercarse al hospital para consultar por el estado de la beba, a quien ya apodan como la “niña del milagro”.
Por el momento, no hay detenidos, pero los investigadores confían en que las imágenes de los domos municipales permitirán identificar el vehículo o la persona involucrada en el hecho. La prioridad de las autoridades, además de la causa penal, es asegurar que la pequeña reciba todos los cuidados necesarios mientras se define su futuro adoptivo o institucional, lejos del peligroso inicio que le tocó enfrentar.