el fuego ya arraso con 12 mil hectáreas: Victoria Villarruel visitó Epuyén por los incendios

La vicepresidenta se trasladó a la zona de conflicto para supervisar las tareas de los brigadistas y coordinar la asistencia nacional. Mientras las llamas ya consumieron cerca de 12.000 hectáreas en Chubut, Villarruel enfatizó la necesidad de endurecer las penas contra los responsables de incendios intencionales y agilizar el envío de recursos.

Foto: redes sociales

La crisis ígnea en la Patagonia ha escalado al máximo nivel de la agenda política nacional. En un gesto de fuerte carga simbólica y operativa, la vicepresidenta Victoria Villarruel arribó a la localidad de Epuyén, una de las zonas más afectadas por el avance del fuego. Su presencia busca no solo dar un respaldo político a los más de 400 brigadistas que combaten las llamas en condiciones extremas, sino también centralizar el diagnóstico sobre las carencias de infraestructura que denunciaron las autoridades locales. El incendio, que ya ha devastado casi 12.000 hectáreas, se mantiene activo en varios frentes, amenazando con seguir expandiéndose si no varían las condiciones climáticas.

Durante su recorrida, la vicepresidenta mantuvo reuniones con los jefes de los operativos de la provincia de Chubut y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego. El eje de su discurso estuvo puesto en la seguridad y la justicia: Villarruel fue tajante al señalar que el Estado debe actuar con rigor ante la sospecha de intencionalidad que rodea el origen de los focos. “Quien quema un bosque nativo atenta contra el patrimonio de todos los argentinos”, afirmó ante la prensa local, vinculando la catástrofe con la necesidad de una reforma legislativa que establezca castigos ejemplares para los delitos ambientales.

La visita de Villarruel se produce en un contexto de tensión por los reclamos salariales de los brigadistas, quienes vienen denunciando falta de equipamiento y haberes por debajo de la línea de pobreza. Aunque la funcionaria destacó la “heroicidad” de quienes están en la línea de fuego, el desafío para el Gobierno nacional en este 2026 será traducir ese reconocimiento simbólico en una partida presupuestaria concreta que modernice el sistema de prevención. El despliegue de helicópteros y aviones hidrantes sigue siendo insuficiente ante la magnitud de un frente de fuego que se mueve de manera errática por la geografía cordillerana.

 La situación en Epuyén y sus alrededores es desesperante: la pérdida de biodiversidad milenaria es irreparable y el impacto en el turismo local —motor económico de la zona— ya se siente en las cancelaciones masivas de reservas para la segunda quincena de enero.

El fuego sigue siendo el protagonista absoluto de la jornada, recordándoles a los decisores políticos que la naturaleza no espera a los tiempos de la burocracia. Mientras la vicepresidenta regresa a Buenos Aires con un informe detallado, los pobladores de Chubut permanecen en alerta roja, esperando que las promesas de asistencia se transformen en el alivio real que necesitan para frenar el infierno que los rodea.

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