Alerta en Chubut: el viento reactiva un feroz foco en el Lago Epuyén

Las ráfagas de viento reavivaron el fuego en las laderas del lago, generando una densa columna de humo y complicando el operativo. Aunque se extinguieron 22 focos, las condiciones climáticas mantienen en vilo a los brigadistas, quienes aguardan lluvias intensas este miércoles para frenar el avance sobre las casi 12.000 hectáreas afectadas.

La lucha contra los incendios forestales en la provincia de Chubut sufrió un serio revés este martes. Tras una jornada en la que se había logrado controlar gran parte de los focos, las fuertes ráfagas de viento, de hasta 40 km/h, reactivaron un importante frente en una de las laderas del Lago Epuyén. La magnitud del incendio se hizo visible a través de una imponente “chimenea” de humo que se desplaza hacia el sur, amenazando la visibilidad y la seguridad de las poblaciones cercanas, como el pueblo de Epuyén.

El operativo cuenta actualmente con 295 brigadistas que trabajan cuerpo a cuerpo contra las llamas, apoyados por recursos aéreos estratégicos. Se destaca el avión Fireliner, capaz de cargar seis mil litros de agua sobre el lago. Sin embargo, la baja humedad (20%) y las temperaturas veraniegas crean un ambiente propicio para la propagación del fuego en la zona de Puerto Patriada y El Hoyo, donde ya se han visto afectadas casi 12.000 hectáreas.

La justicia provincial, liderada por el fiscal Díaz Mayer, investiga el origen del fuego. Los peritajes confirmaron que comenzó el pasado 5 de enero en un punto de difícil acceso. Las pruebas de detección de gases por combustible dieron positivo, lo que refuerza la hipótesis de un inicio intencional. No obstante, la fiscalía descartó la participación de comunidades mapuches, señalando que tal sospecha carece de sustento en la realidad de la zona.

La esperanza de los equipos de emergencia está puesta en el pronóstico meteorológico. Se espera que durante la tarde y noche de este miércoles se produzcan lluvias constantes e intensas, lo que representaría un alivio definitivo para las tareas de enfriamiento y el resguardo de las viviendas. Hasta entonces, el Servicio Provincial de Manejo del Fuego mantiene la alerta máxima, reforzando las fajas cortafuegos para evitar que el viento siga ganando la batalla.

Este nuevo episodio en la Patagonia resalta la vulnerabilidad de los ecosistemas locales ante la combinación de negligencia humana y fenómenos climáticos. Mientras los brigadistas continúan su labor, la comunidad aguarda que el agua llegue a tiempo para detener el avance de las cenizas sobre uno de los paisajes más emblemáticos de la cordillera chubutense.

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