La decisión de la dirigente venezolana María Corina Machado de entregar su medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató este viernes una fuerte controversia en Noruega. El acto, ocurrido durante un almuerzo en la Casa Blanca, fue calificado por analistas y sectores políticos del país nórdico como un hecho inédito que compromete el prestigio de la distinción internacional.
El Instituto Noruego del Nobel reaccionó de inmediato mediante un comunicado en el cual recordó que, una vez otorgado, el premio no puede ser revocado ni compartido. Por su parte, el Centro Nobel de la Paz precisó que, aunque el objeto físico de oro puede cambiar de dueño, el título de laureado es propiedad exclusiva de quien lo recibe originalmente.
El rechazo en los sectores noruegos
La politóloga de la Universidad de Oslo, Benedicte Bull, señaló que el uso del galardón para buscar influencia política desprestigia la distinción. La especialista comparó el caso con el del periodista ruso Dmitri Muratov, quien subastó su medalla en 2021 para fines humanitarios, y subrayó que la acción de Machado representa una falta de respeto hacia la institución y hacia los ciudadanos venezolanos que veían en el premio un reconocimiento a su lucha civil.
En el ámbito político, las reacciones fueron unánimes en su negatividad. El portavoz del Partido Rojo, Bjornar Moxnes, propuso incluso la destitución del Comité Nobel que eligió a la venezolana el año pasado.
El historiador Asle Sveen calificó de “patética” la situación y recordó que el único antecedente de similar impacto fue cuando el escritor Knut Hamsun envió su medalla al jerarca nazi Joseph Goebbels en 1943.