El aumento de familias argentinas que incluyeron a sus perros y gatos en el itinerario vacacional de 2026 transformó la logística de transporte en el país. Tras la habilitación de mascotas en trenes y micros de larga distancia, las consultas por cuadros de estrés y emergencias en destinos turísticos registraron un alza significativa.
La médica veterinaria Silvina Muñiz, presidenta de la Asociación de Veterinarios Especializados, advirtió que la adaptación al medio de transporte es tan crucial como el estado sanitario del animal.
Exigencias en vuelos y rutas terrestres
Para quienes optaron por el transporte aéreo, empresas como Aerolíneas Argentinas consolidaron cupos limitados en cabina para animales de bajo peso. Los profesionales de la plataforma Vetify señalaron que los certificados de salud, emitidos con una antelación máxima de diez días, resultaron indispensables para el embarque.
Aunque las autoridades sanitarias no exigieron permisos de SENASA para traslados internos, la documentación básica y la vacuna antirrábica vigente fueron requisitos ineludibles en los controles de ruta.
La integración de mascotas en micros y trenes introdujo nuevas variables de riesgo. En estos trayectos, los accidentes derivados de la ansiedad y el confinamiento prolongado figuraron entre las principales causas de intervención. Expertos de LifeSeguros y del Hospital Puchol enfatizaron la necesidad de utilizar transportines ventilados y realizar pausas frecuentes para ofrecer agua fresca, evitando así trastornos digestivos por cambios bruscos de rutina.