El Sector Público Nacional registró en enero un superávit primario de $3.125.737 millones. Una vez descontado el pago de intereses de la deuda pública, que ascendió a $2.020.578 millones, el Gobierno Nacional alcanzó un superávit financiero de $1.105.159 millones.
Este resultado representa el 0,1% del Producto Interno Bruto (PIB) y se produce en un mes de alta exigencia financiera por el vencimiento de cupones de los títulos Bonares y Globales.
Luis Caputo, ministro de Economía, destacó que el mantenimiento del ancla fiscal es el pilar fundamental para la estabilidad económica. Sin embargo, el informe oficial reveló que el resultado mensual estuvo fuertemente influenciado por ingresos excepcionales.
La licitación para la operación privada de las centrales hidroeléctricas del Comahue aportó $1.039.903 millones. Sin este recurso extraordinario, el saldo financiero habría sido de $65.256 millones, manteniendo el equilibrio fiscal pero con un margen significativamente menor.
Dinámica de ingresos y egresos
Los recursos tributarios presentaron un crecimiento del 30,8% en enero, con un desempeño destacado en la recaudación de Ganancias y Seguridad Social. En contraste, los Derechos de Exportación sufrieron una caída del 21,5% interanual.
Desde el Palacio de Hacienda explicaron que la comparación interanual se ve afectada por la reducción de impuestos implementada durante el año anterior, lo que devolvió recursos al sector privado por el equivalente al 2,5% del PIB.
En cuanto a las erogaciones, el gasto primario total se redujo un 0,7% interanual en términos reales. A pesar de este recorte de gasto, el Gobierno destinó mayores recursos a sectores vulnerables: las jubilaciones y pensiones contributivas crecieron un 2,8% real, mientras que la Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentó un 4,1%.
Según datos oficiales, la cobertura de la canasta básica alimentaria a través de programas sociales pasó del 55% al 92% en los últimos dos años.