la UTA se suma al paro y no habrá transporte

Gremios del sector confirmaron su adhesión a la huelga de la CGT este jueves. La decisión de la UTA garantiza el cese de colectivos, mientras trenes, subtes y aviones también suspenderán servicios ante el debate en Diputados.

Sin transporte por la adhesión de la UTA. Foto: NA.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó este miércoles su incorporación al paro nacional de 24 horas convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT). La medida, que coincide con el tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, afectará los servicios de colectivos de corta, media y larga distancia, además de combis y subterráneos en todo el territorio argentino.

El factor clave de los colectivos

Bajo la conducción del secretario general Roberto Fernández, la entidad sindical emitió un comunicado donde fundamentó su postura en la defensa de los derechos laborales y la sostenida caída del salario real. La organización advirtió sobre el deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores del transporte debido al ajuste económico y el incremento del costo de vida.

La confirmación de Fernández llegó tras una jornada de intensas gestiones y presiones por parte de otros sectores sindicales. Dirigentes como Jorge Sola y Omar Maturano mantuvieron contactos con el jefe de la UTA para asegurar que el transporte automotor, pieza fundamental para la movilidad urbana, se sumara a la huelga.

No obstante, persiste la incertidumbre sobre el comportamiento de algunas líneas de colectivos ligadas a grupos empresarios que inicialmente manifestaron intención de operar bajo esquemas alternativos.

Alcance en trenes, subtes y aviación

Paralelamente, la Unión Ferroviaria y La Fraternidad informaron la suspensión total de servicios en las líneas ferroviarias Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur, así como en los ramales regionales.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los Metrodelegados confirmaron que el Subte y el Premetro no funcionarán durante toda la jornada del jueves, en sintonía con la medida dispuesta por la CTA-T.

La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), liderada por Juan Carlos Schmid, extendió el alcance de la protesta a la logística de cargas, vuelos nacionales e internacionales, y servicios fluviales.

Por su parte, la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) sumó a taxistas, remiseros y personal de estaciones de servicio, configurando un escenario de inactividad logística prácticamente total en las principales ciudades del país.

El trasfondo del conflicto

Desde la sede de Azopardo, el triunvirato cegetista realizó un llamado a la responsabilidad política de los legisladores nacionales. El secretario del Seguro, Jorge Sola, denunció que el proyecto oficial implica una transferencia de 6.000 millones de dólares anuales desde los trabajadores hacia el sector empleador mediante la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y la reducción de aportes patronales.

El sector gremial sostiene que el país atraviesa una crisis sociolaboral profunda, citando la pérdida de puestos de trabajo formales y el cierre de PYMES. La reforma laboral es vista por las centrales obreras como un atentado contra el principio de progresividad del derecho laboral, al considerar que se eliminan conquistas históricas a cambio de promesas de empleo que califican como inciertas.

El cierre de esta jornada de protesta deja una pregunta abierta sobre la efectividad de estas medidas de fuerza frente a un Poder Ejecutivo que mantiene su hoja de ruta legislativa. ¿Podrá la presión de las bases sindicales influir en la votación de una reforma que busca cambiar estructuralmente las relaciones laborales en la Argentina?

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