Gremio de Baradel se suma al paro contra Kicillof

Los sindicatos bonaerenses FEB, Suteba, AMET, Sadop y Udocba confirmaron una huelga para el día del inicio lectivo, en rechazo a la oferta salarial provincial y demandas nacionales. La medida afectará a casi cinco millones de alumnos en 20.500 establecimientos educativos.

Roberto Baradel. Foto: RobiBaradel.

El conflicto salarial entre el Gobierno de la provincia de Buenos Aires y los trabajadores de la educación alcanzó un punto de quiebre. Tras dos semanas de negociaciones sin éxito, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) confirmó que no iniciará el ciclo lectivo el próximo 2 de marzo. La decisión consolidó el primer paro conjunto de todas las organizaciones gremiales contra la administración de Axel Kicillof.

La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), que preside Liliana Olivera, lideró el rechazo a la propuesta oficial por considerarla insuficiente para recomponer el poder adquisitivo.

Poco después, el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba) decidió sumarse a la medida de fuerza. La organización que conduce Roberto Baradel, históricamente cercana a la gestión provincial, enfrentó presiones de sus bases y sectores internos opositores para plegarse a la protesta.

Un reclamo con doble destinatario

Los sindicatos estructuraron sus exigencias en dos niveles. En el plano nacional, demandaron la restitución del Fondo de Incentivo Docente (FONID) y la convocatoria inmediata a la paritaria federal por parte del presidente de la Nación Javier Milei.

No obstante, el eje del conflicto local se centró en la última oferta de la Gobernación: un incremento del 3% para el mes de febrero.

Dicha propuesta elevaba el sueldo de un maestro de grado inicial a $762.000, mientras que un docente de jornada completa alcanzaría los $1.524.000. Ante la falta de acuerdo, las autoridades provinciales otorgaron un 1,5% a cuenta de futuros aumentos para intentar mitigar el impacto de la inflación en los salarios del sector estatal.

El desafío de la gestión educativa

La medida de fuerza representa el debut conflictivo de la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi, quien asumió en diciembre pasado en reemplazo de Alberto Sileoni y tiene a su cargo un sistema que comprende más de 20.500 establecimientos educativos. La magnitud del aparato escolar bonaerense demanda casi un tercio del presupuesto provincial, donde el 90% de los recursos se destina al pago de haberes.

Las negociaciones paritarias permanecen suspendidas y solo restan cinco días hábiles para intentar un acercamiento que evite la parálisis escolar. Desde la FEB advirtieron que el congreso gremial facultó a sus autoridades para profundizar el plan de lucha si no reciben una propuesta razonable en el corto plazo.

La huelga afectará tanto a la gestión estatal como a las 6.000 instituciones privadas del distrito. El escenario actual refleja una tensión creciente en un vínculo que la administración provincial había logrado mantener estable durante los últimos años.

El inicio de las actividades escolares quedó supeditado a una nueva convocatoria oficial. Los sindicatos manifestaron que la suspensión de la medida solo será posible si el Gobierno bonaerense presenta una mejora significativa en las escalas vigentes antes del próximo lunes.

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