El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este miércoles el acto de entrega de 11 nuevos móviles policiales en el municipio de San Isidro. La jornada, compartida con el intendente local, Ramón Lanús, y el ministro de Seguridad provincial, Javier Alonso, sirvió como escenario para que el mandatario provincial reforzara su postura crítica frente a la administración central.
Kicillof afirmó que su gestión superó los 9.500 vehículos entregados desde el inicio de su mandato. El gobernador sostuvo que esta inversión ocurre en un contexto donde el Gobierno nacional intenta la disolución del Estado argentino.
Según el mandatario bonaerense, el recorte de fondos específicos no impidió la continuidad del equipamiento y la profesionalización de las fuerzas de seguridad locales.
Críticas al modelo económico
Paralelamente a la agenda de seguridad, el primer mandatario provincial analizó la situación económica del país. El gobernador comparó la política de Javier Milei con la de Donald Trump en Estados Unidos, al señalar que el mundo actual tiende hacia el proteccionismo e industrialismo. En este sentido, calificó la gestión nacional como un “corso a contramano” de las tendencias globales.
El funcionario citó datos sobre la crisis del sector privado al mencionar la pérdida de 22 mil empresas. Asimismo, advirtió sobre la desaparición de puestos de trabajo y cuestionó el futuro laboral de los ciudadanos afectados por el cierre de industrias nacionales. Para el gobernador, existe un plan de exterminio industrial que gran parte de la sociedad percibe bajo un estado de anestesia.