El inicio de la nueva temporada de Gran Hermano, denominada “Generación Dorada“, registró sus primeros focos de conflicto en menos de dos días de convivencia.
Brian Sarmiento, exjugador de clubes como Racing, Banfield y Newell’s, protagonizó un episodio que se viralizó rápidamente: mientras intentaba cambiarse un bóxer por un short deportivo en la habitación, quedó completamente al desnudo frente a otros participantes, incluida la influencer tucumana Danelik.
Sarmiento, quien se desempeña actualmente como empresario de jugadores tras una extensa carrera internacional en México, Brasil y Perú, había advertido en su presentación que su personalidad es “transparente y directa”.
Sin embargo, esta naturalidad, posiblemente influenciada por años de dinámica en vestuarios de fútbol profesional, chocó con las normas de una convivencia televisada para 28 personas. La cámara de la transmisión oficial captó el momento exacto, lo que provocó una reacción inmediata de los usuarios en la red social X.
Las críticas en plataformas digitales no se hicieron esperar. Diversos sectores de la audiencia calificaron la acción como “desubicada” e “impresentable”, exigiendo a la producción de Telefe una sanción ejemplificadora o incluso la expulsión directa.
El cuestionamiento también alcanzó a la realización del programa por no haber desviado la toma de cámara de manera oportuna, considerando que se trata de un ciclo que busca el impacto pero que debe resguardar ciertos márgenes de decoro.