La gastronomía argentina volvió a ser protagonista con la presentación de la edición 2025 de la Guía Michelin, cuya gala se celebró por primera vez en la provincia de Mendoza. En una noche marcada por la excelencia, se evaluaron 80 establecimientos (56 en Buenos Aires y 24 en Mendoza), las únicas dos regiones del país que actualmente forman parte del circuito de los inspectores franceses. El resultado arrojó la consolidación de los clásicos y la irrupción de nuevas propuestas que elevan la vara de la cocina local.
El gran estandarte de la noche fue Aramburu, ubicado en el barrio de Recoleta. El restaurante dirigido por el chef Gonzalo Aramburu logró renovar sus dos estrellas Michelin, la máxima distinción actual en el país. Los inspectores destacaron la originalidad de sus presentaciones y la calidad “sensacional” de sus materias primas en un menú degustación de 18 pasos que combina vanguardia con productos locales de temporada.
La edición 2025 también trajo consigo tres nuevas estrellas (una por establecimiento). En la Ciudad de Buenos Aires, el galardón fue para Crizia, del chef Gabriel Oggero. La Guía ponderó su enfoque íntimo y sofisticado, resaltando especialmente su menú “Puro Mar”, una oda a los sabores marinos elaborada con productos obtenidos directamente de pequeños pescadores. Por su parte, Mendoza sumó dos nuevas distinciones en bodegas: Angélica Cocina Maestra (Catena Zapata), bajo el mando de Josefina Diana y Juan Manuel Feijoo, y Riccitelli Bistró (Matias Riccitelli Wines), donde el chef Juan Ventureyra se destaca por su propuesta de cocina vegetal sustentable “de la tierra a la mesa”.
Con estas incorporaciones, la lista de restaurantes argentinos que ostentan una Estrella Michelin se extiende a un selecto grupo de nueve establecimientos, incluyendo a los ya galardonados Don Julio, Trescha, Azafrán, Brindillas, Casa Vigil y Zonda Cocina de Paisaje. El crecimiento de la oferta gastronómica en bodegas y la especialización en productos de cercanía se consolidan como las tendencias más fuertes de la escena culinaria nacional, posicionando a Argentina como un polo de referencia mundial.