Desde su ingreso a la casa de Gran Hermano 2026 el pasado lunes 23 de febrero, Andrea del Boca no ha pasado inadvertida. En apenas 48 horas de aislamiento, la actriz ya protagonizó desde llantos por el recuerdo de su padre hasta cruces domésticos con Yanina Zilli. Sin embargo, más allá de su desempeño frente a las cámaras de Telefe, el foco de atención se desplazó hacia el plano económico tras las revelaciones sobre su acuerdo salarial con la producción, el cual superaría con creces los estándares del reality.
Según informaron diversos periodistas de espectáculos, la brecha entre Del Boca y el resto de los participantes es abismal. Mientras que un concursante promedio percibe aproximadamente 157.000 pesos semanales (sin llegar al millón mensual), la actriz habría cerrado un contrato por seis millones de pesos por semana. Esta cifra, difundida inicialmente en el programa DDM (América TV), situaría sus ingresos mensuales en torno a los 24 millones de pesos, una suma que responde a su estatus de figura estelar de la televisión argentina.
Por su parte, el periodista Ángel de Brito aportó datos aún más precisos a través de su ciclo de streaming #Ángel Responde. Según su información, el arreglo de la actriz se desglosa en una cifra cercana al millón de pesos por día de permanencia. “Andrea del Boca cobra como 30 palos por mes”, sentenció el conductor, aclarando que, como en todos los formatos de este tipo, el pago se mantiene vigente únicamente mientras el participante permanezca dentro de la competencia y no sea eliminado por el voto del público.
Este cachet diferencial se justifica en el impacto que la presencia de Del Boca genera en el rating y en la narrativa del programa. En sus primeros días, la actriz no solo fue el sostén emocional de Daniela De Lucía tras una tragedia familiar, sino que su sola presencia tracciona a una audiencia nostálgica que no solía consumir el formato. No obstante, la modalidad de pago semanal sugiere que tanto la producción como la artista contemplan la posibilidad de una estadía que podría no extenderse hasta la final del certamen.
La filtración de estos números reabre el debate sobre las jerarquías en los reality shows de celebridades. Mientras el resto de los “hermanitos” compite por un premio final y una visibilidad que les permita insertarse en los medios, las figuras de trayectoria como Del Boca negocian su aislamiento como un trabajo de alta remuneración inmediata. La transparencia de estas cifras, en un contexto económico complejo, añade una capa extra de presión sobre la actriz, quien ahora deberá demostrar que su presencia vale cada peso invertido por el canal.