El Senado de Brasil aprobó este miércoles, por asentimiento y en votación simbólica, el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Con este respaldo legislativo, el país se suma a Argentina y Uruguay, que ya ratificaron el documento la semana pasada. La decisión parlamentaria traslada ahora la responsabilidad al Poder Ejecutivo para su promulgación definitiva.
Tras 27 años de negociaciones, el tratado establece un marco regulatorio para el intercambio de bienes, servicios e inversiones entre ambos bloques. Juntos, representan el 25% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. El proyecto contempla la eliminación gradual de aranceles para el 91% de los productos europeos y el 95% de las exportaciones del Mercosur, con plazos de adaptación de hasta 15 años.
Salvaguardas y equilibrio interno
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó un decreto paralelo para establecer medidas de protección jurídica a los sectores agropecuario e industrial. Esta iniciativa respondió a las preocupaciones de productores de leche y vino ante la apertura del mercado. El mecanismo permitirá activar defensas comerciales en caso de aumentos súbitos en las importaciones que afecten la producción local.
Según estimaciones oficiales del gobierno brasileño, el pacto podría generar un incremento del 0,34% en el PIB nacional para el año 2044. El comercio bilateral alcanzó los 100.000 millones de dólares en 2025, donde Brasil destacó por la exportación de combustibles y café, mientras que la UE proveyó principalmente maquinaria y fármacos.