Cruce por el modelo productivo
La relación entre el Poder Ejecutivo y el sector fabril alcanzó un punto de máxima fricción tras las declaraciones del presidente Javier Milei durante la “Argentina Week” en Nueva York.
El mandatario calificó de “chorros” a quienes defienden la protección de la industria nacional y acusó de “prebendarios” a figuras de peso como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla.
Ante estos dichos, la Unión Industrial Argentina (UIA) emitió un comunicado donde manifestó su “profundo malestar”. La entidad fabril calificó las expresiones presidenciales como “injustas e infundadas”, señalando que distorsionan el rol histórico del sector en el desarrollo social y económico del país.
Inversiones y respeto institucional
El eje de la preocupación empresaria reside en el impacto que este discurso puede tener sobre los flujos de capital. Según la central que conduce Daniel Funes de Rioja, los inversores internacionales evalúan no solo la rentabilidad económica, sino también la calidad de la convivencia democrática y el respeto institucional.
La UIA remarcó que, en un contexto donde el país busca posicionarse como destino atractivo para inversiones, las descalificaciones desde la máxima magistratura generan un “agravio injusto”. Para los industriales, el esfuerzo de miles de empresas pequeñas, medianas y grandes se ve empañado por generalizaciones que vinculan la actividad productiva con el delito.