Ecuador despliega su mayor operativo de seguridad
El presidente, Daniel Noboa, firmó el 14 de marzo el Decreto Ejecutivo 329, que estableció un toque de queda nocturno en cuatro provincias de la costa ecuatoriana: Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas.
La medida, que restringe la circulación entre las 23:00 y las 05:00, rige desde el 15 hasta el 30 de marzo de 2026 y forma parte de lo que el Gobierno denominó “Ofensiva Total” contra el crimen organizado.
Las cuatro provincias seleccionadas no son territorios al azar. Concentran alrededor de 6,5 millones de personas —aproximadamente el 35% de la población nacional— y registran más de la mitad de los homicidios del país. Según las autoridades, estas zonas forman parte de un corredor estratégico que utilizan las organizaciones delictivas para operar y movilizarse.
75.000 uniformados en las calles
Para ejecutar los operativos, el Gobierno movilizó a más de 75.000 efectivos entre policías y militares. El punto de mando general se instaló en Guayaquil, desde donde un general coordinó las acciones en cada subzona con la participación de la Fiscalía, la Judicatura y el Ministerio de Salud Pública.
El comandante general de la Policía Nacional, Pablo Dávila, explicó que los operativos apuntarán a zonas identificadas por inteligencia como “núcleos de letalidad“: sectores donde operan estructuras del narcotráfico. Entre las medidas previstas figuran checkpoints en rutas principales, cercos en barrios específicos y operaciones para desarticular la logística y las finanzas de esas organizaciones.
En Guayaquil, los distritos considerados críticos fueron los primeros en recibir el despliegue. En Durán, cantón de la provincia de Guayas, la primera detención se produjo a las 23:18, apenas 18 minutos después del inicio de la restricción. En Santo Domingo, las autoridades realizaron las primeras capturas cerca de las 23:40, en la calle Río Toachi y en los alrededores de la cárcel de Bellavista.