Contexto y rigor histórico
Durante su intervención, el monarca subrayó la importancia de analizar la historia sin caer en un “excesivo presentismo moral“. Felipe VI instó a realizar un estudio objetivo y riguroso de los hechos para extraer lecciones que permitan fortalecer el aprecio mutuo entre los dos países.
Paralelamente, sectores de la política española manifestaron posturas encontradas. Mientras historiadores consultados consideraron las palabras como acertadas y evidentes, representantes de la formación Vox criticaron el gesto al considerarlo una adhesión a interpretaciones negativas de la historia nacional.
Hacia la Cumbre Iberoamericana
El movimiento de la Casa Real se produce a ocho meses de que Madrid reciba la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. La normalización de los vínculos con México, el país hispanohablante más poblado, resulta prioritaria para el éxito de este encuentro multilateral que encabezará el propio Rey.
La exposición, que cierra sus puertas el próximo domingo, ha servido como escenario de distensión. Previamente, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya había expresado la necesidad de reconocer el dolor causado a los pueblos originarios, palabras que fueron bien recibidas por la administración de Sheinbaum.
¿Podrá este reconocimiento informal sustituir la exigencia de una disculpa institucional para el Gobierno de México? El restablecimiento pleno de la relación bilateral queda supeditado a la reacción de la presidencia mexicana ante estas palabras y a la posible asistencia de Sheinbaum a la próxima cumbre en suelo español.