Un mapa político que se redibuja
Francia celebró el reciente domingo la primera vuelta de sus elecciones municipales, en una jornada que confirmó el avance sostenido de la ultraderecha del Reagrupamiento Nacional (RN) y consolidó a La Francia Insumisa (LFI) como actor clave en las grandes ciudades.
La participación llegó al 57,6%, la más baja en décadas para unos comicios municipales fuera del contexto pandémico, una señal del agotamiento ciudadano tras casi dos años de turbulencias políticas.
El RN presentó un número récord de listas en todo el país, en una estrategia deliberada para construir la base local que históricamente le faltaba. La apuesta rindió frutos: en el sur de Francia, el partido de Marine Le Pen se impuso con claridad.
En Perpiñán, el alcalde y vicepresidente del partido, Louis Aliot, fue reelegido ya en primera vuelta con más del 50% de los votos. En Fréjus, David Rachline obtuvo un resultado similar. En Toulon, la candidata Laure Lavalette rozó el 40% y se posicionó como favorita para la segunda vuelta.
La sorpresa de Niza y el caso Ciotti
Uno de los resultados más significativos de la jornada se produjo en Niza. Éric Ciotti, ex presidente del Partido Los Republicanos y aliado de Le Pen, aventajó por más de diez puntos al alcalde en funciones, Christian Estrosi.
El resultado ilustra una tendencia que se viene registrando desde 2022: la migración gradual de sectores del electorado conservador tradicional hacia el RN y sus aliados. Jordan Bardella, presidente del partido, llamó tras los resultados a construir una gran alianza de derechas para la segunda vuelta: tendió “la mano a las listas de la derecha sincera“, como él mismo la denominó.
Las grandes ciudades, en suspenso
En París, el candidato socialista Emmanuel Grégoire obtuvo el 37,98% de los votos, seguido por la candidata de Los Republicanos, Rachida Dati, con el 25,46%. Sin embargo, la presencia de Sophia Chikirou, de LFI, con alrededor del 12%, complica el escenario para la izquierda de cara al domingo siguiente. Chikirou advirtió que permanecerá en la contienda si Grégoire rechaza la fusión de listas.
En Lyon, la sorpresa fue mayúscula. El alcalde verde Grégory Doucet terminó prácticamente empatado con Jean-Michel Aulas, expresidente del Olympique de Lyon, con el 37,26% frente al 36,78%. Para la segunda vuelta, Doucet podría necesitar el apoyo de la candidata de LFI, Anaïs Belouassa-Cherifi, quien superó el umbral del 10% necesario para participar en la segunda ronda.
Marsella presentó el escenario más tenso: el alcalde socialista Benoît Payan quedó primero con el 36,70%, seguido de cerca por el candidato del RN Franck Allisio con el 35,02%, una diferencia de apenas menos de dos puntos.
La presencia de Sébastien Delogu, de LFI, con más del 11%, plantea al alcalde en funciones el mismo dilema que en las otras grandes ciudades: aliarse con la izquierda radical para frenar al RN, con todo lo que esa decisión implica.