Alarma en Londres: incendian ambulancias de la comunidad judía

Cuatro unidades del servicio Hatzalah fueron incendiadas en Golders Green. Un grupo proiraní se adjudicó el hecho, que el primer ministro Keir Starmer calificó de “profundamente impactante”

La madrugada de este lunes, el barrio de Golders Green, en el norte de Londres, se convirtió en el escenario de un ataque que ha puesto en alerta máxima a las unidades antiterroristas del Reino Unido.

Cuatro ambulancias de la Jewish Community Ambulance, un servicio de emergencias médicas conocido como Hatzalah, fueron intencionalmente incendiadas en un estacionamiento, provocando la evacuación preventiva de viviendas cercanas.

El ataque, ocurrido alrededor de la 01:45 (hora local), está siendo investigado bajo una matriz antisemita. Un grupo hasta ahora poco conocido, denominado Ashab al-Yamin, publicó un video en Telegram adjudicándose la autoría del atentado.

Según SITE Intelligence Group, esta organización tiene vínculos estrechos con facciones proiraníes y ha estado bajo la lupa por incidentes similares en Bélgica y Países Bajos.

La sombra del terrorismo internacional

La Policía Metropolitana de Londres mantiene la cautela sobre la autoría, aunque la prioridad es absoluta. En un comunicado oficial, las autoridades señalaron: “Verificar esta reivindicación será una prioridad, pero por el momento no estamos en condiciones de confirmarla”. No obstante, el trasfondo ideológico parece claro.

El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó enérgicamente el suceso a través de sus redes sociales, definiéndolo como un ataque “profundamente impactante y antisemita”.

En el lugar de los hechos, el panorama es desolador: tres vehículos quedaron reducidos a cenizas y un cuarto presenta daños severos. La policía busca actualmente a tres sospechosos que fueron captados por cámaras de seguridad en las inmediaciones del aparcamiento antes de que las llamas consumieran las unidades.

Una comunidad bajo asedio

Para los residentes de Golders Green, el ataque no es un hecho aislado, sino la culminación de un clima de hostilidad creciente. “Es recurrente, pero lo que me sorprende es que hayan atacado ambulancias”, confesó a la prensa Adam Waters, empleado de una organización judía local.

Por su parte, Yael Gluck, vecina del barrio, expresó el sentir general: “Estamos aterrorizados. El antisemitismo se ha vuelto demasiado extendido”.

Las estadísticas respaldan este temor. Durante el año 2025, el Reino Unido registró la alarmante cifra de 3.700 actos antisemitas, un aumento interanual del 4% y el segundo total anual más alto de la historia reciente del país.

Este nuevo incidente contra un servicio dedicado a salvar vidas no solo golpea la infraestructura logística de la comunidad, sino que profundiza la herida social en un Londres que lucha por contener el avance de los delitos de odio.

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