En un contexto económico desafiante, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) y la firma Mondelez alcanzaron un acuerdo calificado como “histórico”. El pacto no solo asegura la estabilidad laboral en la planta de Pacheco, sino que introduce beneficios extraordinarios en materia salarial y de condiciones de trabajo.
El secretario general del gremio, Sergio Escalante, destacó que el acuerdo logra “blindar” los puestos de trabajo frente a la caída generalizada de ventas en el sector. Además, subrayó un punto estratégico: la empresa se comprometió a comenzar a producir en el país productos que actualmente se importan, fortaleciendo la industria nacional.
Puntos clave del pacto laboral
| Beneficio | Detalle del acuerdo |
| Suma Fija | $920.000 liquidada en dos cuotas iguales. |
| Estabilidad | Compromiso de no realizar despidos por un año. |
| Recategorización | Mejora de nivel profesional para 230 trabajadores. |
| Descanso | Estándar de 80 minutos por turno de 8 horas. |
| Incentivos | Alza del 18% en el ítem logístico, incluso en vacaciones. |
Bienestar y mejoras en la planta
Más allá de lo salarial, el convenio pone el foco en la calidad de vida dentro de la fábrica. Se acordó la construcción de nuevas salas de descanso en los sectores de chocolate y segundo piso, junto con la mejora de las bonificaciones por productividad para el personal de mantenimiento.
“Alcanzamos este pacto con nuestras propias fuerzas, sin recibir asistencia del Gobierno Nacional”, enfatizó Escalante. Para el gremio, este esquema de diálogo directo con el gigante alimenticio sienta un precedente en la defensa de la producción nacional frente a la apertura de importaciones.
Un respiro para 320 familias
Aunque las recategorizaciones inmediatas alcanzan a 230 empleados, el impacto total de las mejoras de categorías y beneficios de infraestructura abarca a 320 trabajadores. El sindicato confirmó que mantendrá un rol activo de fiscalización para asegurar que cada punto del acta se cumpla de manera efectiva.
Con este movimiento, Mondelez busca garantizar el funcionamiento pleno de su capacidad instalada, apostando a la previsibilidad operativa en un año donde la retención de talento y la paz social se vuelven activos críticos para las grandes multinacionales.