Cuba indultó a más de 2.000 presos políticos por Semana Santa

Familiares y exreclusos celebran el indulto en La Habana. La medida coincide con un alivio del bloqueo petrolero y negociaciones abiertas con la administración Trump.

Miguel Díaz Canel. Foto: DiazCanelB.

Este viernes, Cuba comenzó la liberación de 2.010 personas, una medida calificada por el gobierno como un “gesto humanitario” con motivo de la Semana Santa. Es la segunda disposición de este tipo en menos de un mes, en un contexto marcado por la compleja relación diplomática con los Estados Unidos.

Periodistas de la agencia AFP constataron la salida de más de veinte detenidos, quienes entre llanto y abrazos se reencontraron con sus familias. El sentimiento religioso y la gratitud marcaron la jornada: “Gracias al Papa”, gritaron algunos de los beneficiados mientras se persignaban al cruzar el umbral de la prisión.

Entre la fe y la geopolítica

Estas liberaciones no ocurren en el vacío. Se dan poco después de que Washington permitiera el ingreso a la isla de un buque con crudo de Rusia, aliviando temporalmente el bloqueo petrolero impuesto en enero. Además, el pasado 12 de marzo, La Habana ya había liberado a 51 prisioneros como muestra de “buena voluntad” hacia el Vaticano.

Desde Washington, un portavoz del Departamento de Estado reconoció el proceso, pero mantuvo la presión sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel, reclamando “la liberación inmediata de los cientos de otros valientes patriotas cubanos que permanecen injustamente detenidos”.

Perfiles y exclusiones bajo la lupa

El indulto ha contemplado criterios como la edad, la salud y la conducta. Albis Gaínza, de 46 años, expresó su alivio tras cumplir tres de sus seis años de condena por robo: “Gracias por esta oportunidad que nos dieron”, declaró, instando a que las autoridades “suelten a más”. Por su parte, el joven Brian Pérez, de 20 años, calificó la medida como “una oportunidad que solo la dan una vez en la vida”.

Sin embargo, el decreto es selectivo. Quedan excluidos delitos graves como asesinato, agresión sexual y narcotráfico. El punto de mayor fricción reside en los llamados “delitos contra la autoridad”, que incluyen desacato y resistencia. La ONG 11J denunció que bajo estas figuras se ha criminalizado a quienes no representan una amenaza real, estimando que aún existen 775 personas detenidas por razones políticas.

Un tablero de ajedrez diplomático

Para expertos como el historiador Andrés Pertierra, estas acciones forman parte de una estrategia mayor de negociación entre Díaz-Canel y la administración de Donald Trump

. “Esto sigue un largo patrón en el que hay todo un discurso y una puesta en escena sobre cómo no tiene nada que ver con las negociaciones, cuando claramente sí lo tiene”, afirmó Pertierra. Mientras Cuba busca oxígeno económico, la Casa Blanca observa de cerca a una isla que aún considera una “amenaza excepcional” por sus vínculos con Rusia y China.

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