La tensión en Oriente Medio ha alcanzado un punto de no retorno. Este sábado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó sus redes sociales para lanzar una advertencia terminal: Irán tiene 48 horas para desbloquear el Estrecho de Ormuz o se enfrentará a un ataque de magnitudes catastróficas.
El mensaje llega en un momento crítico, luego de que bombardeos alcanzaran las inmediaciones de una planta nuclear iraní.
“El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos”, escribió el mandatario en Truth Social, recordando que ya había otorgado un plazo previo de diez días que expiró sin resultados.
La exigencia de Trump es clara: la reapertura inmediata de la vía marítima por la que transita el 20% de los hidrocarburos del mundo, bloqueada desde que la guerra estalló el pasado 28 de febrero.
Peligro nuclear en Bushehr
La situación se agravó tras un bombardeo cerca de la planta nuclear de Bushehr, que resultó en la muerte de un guardia y obligó a Rusia a evacuar de urgencia a 198 trabajadores. El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) condenó el hecho, recordando que estas zonas “nunca deben ser atacadas”.
Por su parte, el canciller iraní, Abás Araqchi, lanzó una advertencia sombría sobre las consecuencias de una posible fuga radiactiva. Según el funcionario, los efectos no se limitarían a las fronteras persas, sino que podrían “terminar con la vida en las capitales del Consejo de Cooperación del Golfo”.
Mientras tanto, en Teherán, la población vive en un estado de incertidumbre total. “Las cosas están siendo realmente difíciles ahora. Ni siquiera puedes hacer planes a seis horas vista”, relató un residente a la AFP.
Pilotos perdidos y burlas diplomáticas
En el frente militar, la atención se centra en la búsqueda de un aviador estadounidense tras el derribo de un caza F-15E y un aparato de apoyo A-10 Thunderbolt II. Mientras EE. UU. intenta rescatar a su personal, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Qalibaf, aprovechó para ironizar sobre la situación en la red social X.
“Esta brillante guerra sin estrategia que iniciaron ha pasado ahora de ser un ‘cambio de régimen’ a un: ‘¡Eh! ¿Alguien puede encontrar a nuestros pilotos? ¿Por favor?'”, escribió Qalibaf, rematando con un sarcástico: “Auténticos genios”.
Un conflicto regional sin freno
El impacto de la guerra se extiende por todo el mapa. En el Líbano, los ataques israelíes contra Hezbolá ya han dejado más de 1.638 muertos desde marzo. En el sur, un hospital en la ciudad de Tiro resultó dañado, sumando víctimas civiles a una crisis humanitaria que no deja de crecer.