En una resolución de alto impacto para la comunidad educativa del Colegio Palermo Chico, el juez Carlos Manuel Bruniard procesó este lunes a Marcelo Porcel (51). El empresario está acusado de ser el autor penalmente responsable de abusos sexuales gravemente ultrajantes, agravados por la edad de las víctimas y por aprovechar su situación de guarda.
Detalles de la imputación judicial:
Víctimas: Al menos 10 alumnos menores de 13 años (compañeros de su hijo).
Cargos: Abuso sexual gravemente ultrajante, corrupción de menores y producción de material de abuso sexual infantil.
Medidas: Embargo de 112 millones de pesos y prohibición de salida del país.
Restricciones: No puede acercarse a menos de 300 metros de las víctimas, del colegio ni del club GEBA.
El “modus operandi” y las pruebas clave
La investigación, iniciada en julio de 2024, detalla que los abusos habrían ocurrido en el domicilio familiar de Porcel en Palermo, en un departamento de la Torre Le Parc y en sus oficinas. Según las denuncias, el empresario incitaba a los menores a consumir alcohol y participar en apuestas en línea.
El peritaje técnico resultó determinante para el procesamiento. En los teléfonos secuestrados a Porcel, los peritos hallaron imágenes de los menores desnudos o cambiándose, algunas de las cuales fueron reconocidas por los propios denunciantes y sus padres.
Perfil de un empresario de alto vuelo
Marcelo Porcel es una figura reconocida en el ámbito de los negocios. Hijo de Néstor Porcel, fundador de Argencard, Marcelo lideró proyectos de gran envergadura como la reconversión del Buenos Aires Design en “OH! Buenos Aires” y desarrollos en Nordelta. Además, preside Campazu S.A., una importante firma dedicada a la explotación agropecuaria y ganadera.
Pese a la gravedad de los cargos y al pedido de detención realizado por el abogado de las familias, Pablo Hawlena Gianotti, la Justicia determinó que Porcel transite el proceso en libertad bajo estrictas normas de conducta. Los hechos denunciados habrían ocurrido entre dos y tres años atrás, saliendo a la luz cuando los adolescentes comenzaron a relatar lo sucedido en los encuentros organizados por el empresario.