Jane Asher: la nadadora de 95 años que desafía al tiempo y a los récords

Con 52 récords mundiales en su haber, la atleta británica se prepara para competir en Budapest tras haber superado cirugías de cadera. A los 95 años, entrena cuatro veces por semana y asegura que el agua es su “fuente de salud”. “Si yo puedo, cualquiera puede intentar”, afirma.

A una edad en la que muchos optan por el descanso, Jane Asher prefiere la adrenalina del carril rápido. La nadadora británica, que ya es una leyenda en el Salón de la Fama Internacional de la Natación, sumó en marzo su quinto récord mundial de la temporada, demostrando que sus dos reemplazos de cadera no son un obstáculo para su carrera.

Radiografía de una campeona eterna:

  • Palmarés: Acumula 52 récords mundiales en cuatro categorías de edad diferentes.

  • Rutina: Entrena en la piscina cuatro veces por semana, complementando con tai chi y pilates.

  • Próximo objetivo: El campeonato de Budapest (Hungría), donde buscará quebrar una nueva marca global.

  • Reconocimiento: Fue condecorada con la Medalla del Imperio Británico por su dedicación al deporte.

De los cocodrilos a la gloria olímpica máster

La historia de Asher es tan inusual como sus marcas. Nacida en la actual Zambia, no aprendió a nadar hasta los 7 años porque los ríos de su infancia estaban plagados de cocodrilos e hipopótamos. Su romance con el agua comenzó tras mudarse a Sudáfrica y se consolidó décadas después en el Reino Unido.

Aunque compitió en la universidad, Jane abandonó las piletas tras casarse. No fue hasta los 40 años, mientras enseñaba a niños de primaria, que redescubrió su potencial. Sin embargo, su verdadera explosión profesional llegó en los años 90, tras enviudar. Desde entonces, ha recuperado el tiempo perdido batiendo récords de estilo libre en categorías máster por todo el mundo.

“No es por las medallas”

A pesar de la vitrina repleta de preseas doradas obtenidas en Reino Unido, Francia y Países Bajos, Asher asegura que lo que la mueve no es el metal. “Ya no las colecciono porque no tengo dónde guardarlas”, confesó a la prensa británica. Para ella, la natación es un lenguaje universal que une a jóvenes de 18 con adultos de 90 años.

Más que una inspiración, Jane se define como una “persuasora”. Su objetivo es que otros adultos mayores vean en su figura la prueba de que nunca es tarde para lanzarse al agua. “Salís del agua y sentís que podés ir a cualquier parte”, sentencia la mujer que, a sus 95 años, sigue siendo la más rápida de su clase.

Nota escrita por:
Te recomendamos...
Autopsia al enfermero de Palermo: falleció por una cardiopatía preexistente

Eduardo Bentancourt (44) murió a causa de una patología cardiovascular, según reveló la necropsia. Aunque se hallaron ampollas de Fentanilo y Propofol en su departamento, la Justicia aguarda los estudios toxicológicos para determinar si hubo consumo de fármacos vinculados a las denominadas “Propofest”.

Por qué la vocación también se construye en movimiento

En un mundo cambiante, muchas personas creen que para elegir carrera, trabajo o rumbo de vida primero deberían estar completamente seguras. Pero la vocación no siempre aparece como una certeza cerrada. A veces se revela mientras avanzamos. Desde la psicología, aprender a decidir sin garantías absolutas también es parte de crecer.

Abuso en el Colegio Palermo Chico: procesaron al empresario Marcelo Porcel

La Justicia dictó el procesamiento de Porcel por el abuso sexual de 10 compañeros de su hijo. El empresario, vinculado a importantes desarrollos inmobiliarios y agropecuarios, fue embargado por 112 millones de pesos y tiene prohibido salir del país, aunque por el momento seguirá en libertad.