La competitividad argentina enfrenta un escenario crítico. Según el relevamiento de la Fundación Mediterránea, que comparó 80 tipos de insumos en mercados de referencia, Argentina muestra una desventaja sistemática. Mientras que en 2025 la diferencia era marcada, en 2026 la brecha con Brasil y Chile se consolidó: el 59% y el 64% de sus insumos, respectivamente, son hoy más económicos que los locales.
El estudio destaca que no se trata de un factor único, sino de una combinación de distorsiones estructurales. Paraguay, por ejemplo, sigue liderando el ranking de costos bajos, con un 57% de productos más baratos que en Argentina. Por el contrario, Estados Unidos y Uruguay se mantienen como las plazas más costosas de la muestra.
Radiografía de costos por sector
Tecnología: El salario promedio de un programador en Argentina ronda los USD 2.190, superando a Brasil y Chile (USD 1.900) y triplicando a Paraguay (USD 918).
Energía: Argentina retiene una ventaja competitiva en electricidad industrial, siendo la segunda más barata de la región (USD 94 por MWh), solo superada por Paraguay (USD 40).
Alimentos: Mientras que el azúcar es competitivo por el autoabastecimiento, la harina ya supera los valores internacionales debido a los recientes incrementos nominales.
Caucho: Se posiciona como uno de los insumos esenciales donde Argentina es el país más caro frente a todos sus vecinos.
El impacto del tipo de cambio y la inflación
A diferencia del segundo semestre de 2025, donde el 80% de los insumos subía en pesos, hoy el 31% de los precios en moneda local registró bajas. Sin embargo, al medir en dólares, la mitad de los insumos aumentó su valor, reflejando el impacto de la política cambiaria y la inflación remanente.
El informe subraya que la inflación persistente, aunque menor a años anteriores, continúa erosionando la capacidad de competencia de la industria manufacturera y la construcción. Para la Fundación Mediterránea, la evolución de los precios relativos y el tipo de cambio serán los factores que definan si Argentina logra cerrar esta brecha o si continuará cediendo terreno frente a la presión regional.
“Casi el 60% de los insumos industriales es más caro en el mercado local que en Brasil, Chile y Paraguay, consolidando una brecha estructural de competitividad que el país no logra revertir”, sentencia el informe.