La comunidad educativa de San Miguel de Tucumán vivió momentos de máxima tensión este martes cuando un adolescente de 17 años ingresó a la escuela secundaria El Salvador con un arma de fuego cargada. Aunque el menor no llegó a amenazar a nadie ni a exhibir el revólver de manera voluntaria, el hecho fue descubierto accidentalmente cuando el arma cayó al suelo.
El hallazgo: Personal de limpieza y un compañero advirtieron que al alumno se le había caído el arma de fuego.
El secuestro: Se trata de un revólver que contenía sus correspondientes cartuchos, listo para ser disparado.
Resistencia: Al notar la llegada de los efectivos policiales, el menor intentó resistirse antes de ser reducido dentro del aula.
“Es un hecho grave porque podría haber desencadenado cualquier cosa”, afirmó Joaquín Girvau, jefe de la Policía de Tucumán.
Protocolo de emergencia y detención
Apenas se detectó la presencia de la pistola, el establecimiento activó su protocolo de seguridad, evacuando el aula de inmediato. Efectivos del 911 ingresaron junto a un profesor para interceptar al estudiante. Actualmente, el joven se encuentra a disposición del juzgado de menores bajo custodia policial.
Por su parte, la ministra de Educación provincial, Susana Montaldo, confirmó que el alumno no regresará a dicha institución. No obstante, aclaró que se mantendrá dentro del sistema educativo bajo un esquema especial con acompañamiento estatal y psicológico, buscando abordar el trasfondo de la situación.
Reacción del Gobierno: “No hay que esperar algo más grave”
El gobernador Osvaldo Jaldo no ocultó su preocupación y llamó a una reflexión profunda sobre la seguridad y el entorno familiar. “Hemos podido neutralizar cualquier hecho mayor que pueda dañar a los chicos, pero hay que poner mucho más énfasis en estos temas”, señaló el mandatario.
“Hay que reforzar el rol de la familia. No debemos esperar que pase algo más grave para recién ponernos a trabajar”, sentenció Jaldo en un comunicado oficial.
Este incidente en Tucumán se suma a una preocupante serie de episodios de violencia escolar con armas de fuego en el país, reavivando el debate sobre el control de armas y la necesidad de mayor asistencia en salud mental para adolescentes en contextos vulnerables.