JD Vance e Irán negocian en Pakistán el fin de la guerra en Medio Oriente

El vicepresidente JD Vance y el líder parlamentario iraní, Mohamad Qalibaf, encabezan las comitivas en Islamabad para frenar el conflicto bélico.

JD Vance siendo recibido por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.

Las delegaciones de Estados Unidos e Irán iniciaron este sábado una cumbre histórica en Islamabad, Pakistán, con el objetivo de alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero. El vicepresidente norteamericano, JD Vance, y el premier pakistaní, Shehbaz Sharif, mantienen reuniones clave antes del cara a cara con la comitiva de Teherán.

  • Mediador clave: El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, actúa como puente entre ambas potencias.

  • Exigencia de EE.UU.: Reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz para el comercio global.

  • Condición de Irán: Cese de los ataques israelíes en Líbano y desbloqueo de activos financieros.


Tensión diplomática en Islamabad

El arribo del Air Force One con JD Vance a la capital pakistaní marca un punto de inflexión en los 40 días de guerra abierta. Vance, acompañado por asesores estratégicos como Jared Kushner, busca una “mano abierta” siempre que Irán demuestre buena fe en las conversaciones. Por su parte, la delegación iraní, liderada por el influyente Mohamad Baqer Qalibaf, llegó con una comitiva de 70 funcionarios.

Pese a la voluntad de diálogo, la desconfianza es absoluta. Qalibaf advirtió que la experiencia previa con Washington ha sido de “promesas incumplidas”. El líder iraní supeditó el avance de la paz al levantamiento de sanciones y a que Israel detenga su ofensiva contra las milicias proiraníes en territorio libanés.


Ataques en Líbano amenazan la tregua

Mientras los diplomáticos se reúnen, la realidad en el campo de batalla sigue siendo crítica. Israel continuó sus bombardeos en el sur del Líbano y en el distrito de Nabatiye, dejando un saldo de al menos diez muertos, entre los que se encuentran tres socorristas de la Defensa Civil. Este recrudecimiento de la violencia pone en riesgo la fragilidad de la mesa de negociación.

El Ministerio de Salud libanés denunció ataques “sistemáticos” contra personal de rescate, mientras que Hezbolá respondió con ofensivas hacia bases navales israelíes. Para Teherán, la continuidad de estas acciones por parte del “régimen sionista” es un obstáculo que podría suspender las conversaciones de paz en cualquier momento.


El dilema de los activos congelados

Otro punto de fricción es la supuesta liberación de activos iraníes retenidos en Qatar. Aunque versiones de prensa indicaban un desbloqueo de fondos como gesto de buena voluntad, un alto funcionario de la Casa Blanca desmintió la información. “Las reuniones ni siquiera han comenzado”, afirmó la fuente oficial para calmar las especulaciones sobre concesiones anticipadas.

Washington mantiene una postura firme: el objetivo es la desnuclearización de Irán y la garantía de paso seguro por el Estrecho de Ormuz. Donald Trump, desde Estados Unidos, envió un mensaje contundente al asegurar que, de no llegarse a un acuerdo satisfactorio, la ofensiva militar se reiniciará con “la mejor munición jamás fabricada”.

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