Este martes a las 16 horas, el Indec publicará el dato de inflación de marzo, una cifra clave que marcará si se mantiene la tendencia de aceleración de los últimos meses. El ministro de Economía, Luis Caputo, ya anticipó que el número estará por encima del 2,9% registrado en febrero, rompiendo la barrera del 3% por undécima vez en la gestión actual.
El factor externo: El conflicto en Oriente Medio disparó el precio del petróleo, impactando un 20% en los combustibles locales.
Estacionalidad: El inicio del ciclo lectivo generó subas significativas en el rubro educación.
Proyecciones: Analistas privados estiman que el indicador se ubicará entre el 2,7% y el 3,5%.
Combustibles y alimentos: los motores del mes
De confirmarse un incremento superior al de febrero, la economía argentina encadenaría nueve meses consecutivos de aceleración. Según la consultora Equilibra, el alza estuvo liderada por los precios regulados (5,1%) y alimentos no estacionales (4,2%). No obstante, rubros como la carne mostraron una moderación, creciendo por debajo del 2%.
El Gobierno confía en que este sea el “techo” antes de una nueva etapa. Caputo afirmó que “a partir de abril se viene un proceso de desinflación y crecimiento“, apoyado en la decisión de YPF de congelar los precios en surtidores por 45 días para contener el traslado a costos de transporte.
El desafío de quebrar la tendencia
A pesar del equilibrio fiscal y el uso del tipo de cambio como ancla, la inflación núcleo sigue resistiendo. Para la economista Delfina Barbero, la recomposición de precios relativos y los ajustes en tarifas de servicios públicos han complejizado la trayectoria descendente en el corto plazo.
De cara al futuro cercano, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta una desaceleración hacia el 2,7% en abril. Los especialistas coinciden en que el éxito del programa dependerá de la consolidación de la postura monetaria y de que no surjan nuevos shocks internacionales que afecten los precios internos.