El Gobierno nacional y el equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) sellaron este miércoles un acuerdo a nivel de staff (staff-level agreement) que habilita el acceso a aproximadamente USD 1.000 millones. El entendimiento llega tras meses de negociaciones en Washington y se fundamenta en los avances legislativos recientes, la acumulación de divisas y la puesta en marcha de reformas estructurales orientadas a la flexibilidad laboral y la desregulación económica.
El desembolso: USD 1.000 millones correspondientes a la segunda revisión del programa EFF.
Meta fiscal: Se ratifica el compromiso de un superávit primario del 1,4% del PBI para 2026.
Reservas: El objetivo es sumar USD 8.000 millones de reservas netas durante este año.
Hitos: El Fondo destacó la posibilidad de que las empresas vuelvan a repatriar dividendos por primera vez en seis años.
Reformas estructurales y ancla fiscal
En su comunicado, el FMI valoró la sanción del Presupuesto 2026 y de leyes que fomentan la inversión en sectores estratégicos como la minería y la energía. El organismo subrayó que el “ancla principal” del programa seguirá siendo el equilibrio financiero, apoyado en un control estricto del gasto público. No obstante, el acuerdo contempla “márgenes de maniobra” para sostener la asistencia social focalizada ante el impacto del ajuste.
El staff técnico también hizo hincapié en la necesidad de avanzar con reformas graduales en los sistemas tributario y previsional para garantizar la sostenibilidad de las cuentas públicas. “La administración logró avances significativos en la formalización de activos y en incrementar la productividad”, señaló el documento, mencionando especialmente el potencial de la economía del conocimiento y la agricultura.
Política monetaria y acceso a los mercados
Respecto al frente cambiario, el nuevo esquema prevé bandas ampliadas y una mayor transparencia en los informes del Banco Central. La entidad monetaria se comprometió a mantener una política “restrictiva” para apoyar la desinflación subyacente. En lo que va del año, el BCRA ya superó los USD 5.500 millones en compras de divisas, una dinámica que el Fondo considera vital para gestionar shocks externos derivados de la crisis en Medio Oriente.
Para cumplir con los vencimientos de deuda, el Gobierno implementará una estrategia multifacética que incluye:
Emisión de deuda en dólares bajo legislación local.
Venta de activos estatales y acuerdos de recompra (repo).
Préstamos externos de instituciones financieras internacionales.
Con este aval técnico, el ministro de Economía, Luis Caputo, logra un respaldo político fundamental en su gira por Washington. Ahora, la atención se traslada a la reunión del Directorio Ejecutivo del FMI, donde se espera que el giro de los fondos se concrete en las próximas semanas para robustecer la posición financiera de la Argentina ante el mercado internacional.