La metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se encuentra en el centro de la polémica tras conocerse el dato de marzo. Aunque el INDEC informó una suba del 3,4%, especialistas advierten que este número es menor al que resultaría si se aplicara la actualización basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, la cual otorga mayor peso a rubros como servicios públicos, transporte y educación.
Dato oficial: 3,4% (marzo).
Estimación con canasta nueva: 3,65% (según la consultora Equilibra).
Acumulado trimestral proyectado: 9,7% (frente al 9,4% oficial).
Rubros clave: Educación y combustibles tienen un peso 3 puntos porcentuales mayor en la estructura actualizada.
El peso de los servicios y el transporte
La canasta que utiliza el INDEC actualmente tiene un sesgo hacia el consumo de bienes, mientras que la versión actualizada refleja un cambio de hábito en la población, con mayor erogación en servicios regulados. En marzo, rubros como Educación (12,1%) y Transporte (4,1%) lideraron las subas. De haberse aplicado el nuevo ponderador, estos incrementos habrían tenido un impacto más directo y severo en el índice general.
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) coinciden en que la variación del mes habría rondado el 3,5%. Esta diferencia de casi un cuarto de punto porcentual se vuelve crítica en un contexto donde el Gobierno busca alcanzar una meta de inflación mensual menor al 1% antes de fin de año.
Postergación y salida de funcionarios
Pese a que la modernización del índice era un compromiso técnico, el Gobierno decidió postergar su implementación en febrero, una decisión que precipitó la salida de Marco Lavagna del INDEC. Hasta el momento, no existe una fecha oficial para adoptar la nueva estructura, lo que genera sospechas entre analistas sobre una posible intención de subestimar el peso de los tarifazos en el indicador.
Por su parte, el presidente Javier Milei minimizó el impacto metodológico y atribuyó el alza de marzo a la estacionalidad de las clases y al conflicto en Medio Oriente, que encareció el transporte. “Tenemos que terminar de acomodar los precios relativos. Lo que hay que hacer es tener paciencia”, afirmó el mandatario, quien ratificó que el rumbo monetario es el camino para converger hacia niveles internacionales en el mediano plazo.