Más allá del líquido: El compromiso social
Lo que termina de cerrar el círculo de esta tendencia es el propósito. En el caso del Tilimuqui Zero, el nombre rinde homenaje a la comunidad local. A través de la certificación Fairtrade (Comercio Justo), la cooperativa utiliza la prima obtenida por sus ventas para obras de infraestructura vitales.
Gracias a este modelo, se logró llevar agua potable al pueblo de Tilimuqui y construir un colegio agrotécnico que hoy depende de la Universidad Nacional de Chilecito y forma a más de 500 alumnos. Así, la elección de un vino NoLo, no solo habla de un cambio de hábito personal, sino que puede impulsar el desarrollo de toda una región productiva.
La información es poder
Es muy importante, señalar que detrás hay una cadena productiva: la uva, el productor, la industria. En ese sentido, estos desarrollos pueden incluso aportar valor, generar nuevas oportunidades y ayudar a que el sector sea más dinámico
Entender que un vino desalcoholizado es una bebida distinta, con sus propias reglas y perfiles sensoriales, nos permite elegir con libertad.
La próxima vez que veas una etiqueta NoLo, recordá que no estás ante una resta, sino ante una suma: más opciones, más momentos y más diversidad en nuestra mesa.
¿Ya probaste esta nueva generación de burbujas? Te leo en los comentarios.