Alerta Pymes: los concursos preventivos se dispararon más de 130%

El presidente de IPA, Daniel Rosato, advirtió sobre una “crisis terminal” en el sector y pronosticó que el 2026 romperá el récord de quiebras alcanzado durante la pandemia.

Industriales Pymes Argentinos (IPA) encendió las alarmas al revelar que las aperturas de concursos preventivos se dispararon más del 130% en el último año dentro del ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De mantenerse esta tendencia, la entidad pronosticó que el año 2026 romperá el récord histórico de procesos concursales alcanzado durante la pandemia de Covid-19.

Radiografía del colapso judicial y laboral

La parálisis de la actividad manufacturera se está traduciendo de manera directa en una saturación de los tribunales comerciales. Según datos de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de CABA, durante el año 2025 se registró la apertura de 190 concursos preventivos frente a los 82 documentados en 2023, consolidando un incremento del 131,71%. La inercia destructiva se agudizó en el arranque del primer trimestre judicial de 2026 (febrero, marzo y abril), período en el que ya se abrieron 92 procesos.

Germán Pizzano, titular del Departamento de Legales de IPA, detalló la gravedad de la actual coyuntura empresarial: “La actual coyuntura empresarial se caracteriza por el cierre de 24.437 empresas entre noviembre de 2023 y principios de 2026″.

Las consecuencias sociales de esta extinción de unidades productivas son dramáticas, ya que un total de 327.813 trabajadores perdieron la cobertura del sistema de riesgos del trabajo. Asimismo, la contracción fabril desató un grave proceso de desinversión: por primera vez en 22 años, la inversión extranjera directa arrojó un saldo neto negativo histórico y sin precedentes.

Sobrevivencia extrema y capacidad ociosa

El informe técnico de IPA subraya que las fábricas locales conviven con una alarmante capacidad ociosa del 40,2%, lo que representa una incalculable pérdida de capital debido a tener bienes de uso inactivos. Frente a este ecosistema hostil, muchas firmas locales buscaron sobrevivir transformando drásticamente su matriz de negocios.

Al respecto, Pizzano explicó que las organizaciones ahora “se adaptan con destreza darwiniana al modelo de dólar barato y apertura económica, reconvirtiéndose en importadores”.

El reclamo urgente de un blindaje legislativo

Ante lo que califican como una “crisis terminal”, el presidente de IPA, Daniel Rosato, exigió una intervención urgente al presidente Javier Milei y al ministro de Economía, Luis Caputo. Paralelamente, el dirigente reclamó al Congreso de la Nación el tratamiento inmediato de un proyecto de ley de emergencia económica para evitar un cierre acelerado y masivo de empresas.

Desde la entidad explicaron que la implementación de esta normativa funcionaría como “un remedio paliativo y transitorio de emergencia, para que las pymes puedan recuperar capital de trabajo”.

Esta herramienta legal prevé la suspensión de ejecuciones hipotecarias y prendarias, además de la extensión del período de exclusividad , otorgando a los fabricantes el tiempo necesario para lograr que sus ingresos por ventas vuelvan a ser superiores a los costos totales de producción.

Sin embargo, el documento concluye que este blindaje jurídico será en vano si el rumbo macroeconómico del país no mejora las condiciones esenciales para el desarrollo del mercado interno, el empleo, el salario real y el consumo masivo.

Nota escrita por:
Te recomendamos...