El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha vuelto a captar la atención global tras la publicación de una segunda tanda de archivos secretos relacionados con Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI), el término oficial que sustituye a los tradicionales OVNIs. Este despliegue de información, gestionado a través del sistema PURSUE (Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters), ha generado un interés sin precedentes, superando los mil millones de visitas en su portal oficial en apenas quince días.
En su participación en Infobae al Mediodía, el analista internacional Andrei Serbin Pont desglosó el impacto de esta revelación. El programa, que ya acumula más de 220 archivos desclasificados, incluye más de 50 videos inéditos de avistamientos recientes y testimonios clave de la NASA. Entre el material publicado, destacan registros que abarcan desde el año 1948 hasta la actualidad.
Uno de los videos más comentados es el registro del derribo de un objeto sobre el lago Huron en 2023. En aquel momento, la tensión internacional era máxima tras el paso de un globo espía chino por territorio estadounidense. Aunque las imágenes muestran el impacto de un misil AIM-9X, Serbin Pont relativizó el misterio: “Para mí, es un globo”, señaló, sugiriendo que la paranoia de la época llevó a decisiones extremas.
Otro archivo impactante exhibe esferas entrando y saliendo del agua cerca de un submarino en 2022. Sin embargo, el analista advirtió sobre la falta de contexto en estas divulgaciones: muchas imágenes, al ser analizadas con rigor, revelan ser aves u objetos convencionales. Por otro lado, la documentación también incluye testimonios de oficiales de inteligencia sobre esferas luminosas que escoltaron sus aeronaves y hasta transcripciones de la NASA donde astronautas del Apolo 12 mencionan luces inexplicables durante sus horas de sueño.
Más allá de los avistamientos, Serbin Pont planteó una lectura política sobre la estrategia del Pentágono. Según el analista, el gobierno estadounidense busca “normalizar” la desclasificación para que el impacto del material pierda fuerza. “Van a seguir sacando tanda tras tanda hasta que a la gente le parezca irrelevante. Hasta que de repente empiecen a sacar cosas que son importantes”, advirtió.
Por ahora, los documentos no arrojan pruebas de tecnología extraterrestre ni interacciones alienígenas confirmadas. La estrategia parece ser una saturación informativa: al publicar constantemente archivos de baja relevancia, el Pentágono logra diluir el debate, permitiendo que la sociedad se acostumbre a esta transparencia progresiva mientras se mantiene en reserva cualquier hallazgo verdaderamente disruptivo para la seguridad nacional.