Las calles de Bolonia se han transformado en el epicentro de una crisis política y social de magnitudes impredecibles que sacude a toda Italia. La periferia norte de la ciudad, específicamente el populoso barrio de Pilastro, se convirtió en el escenario de una tragedia que evoca de manera inevitable uno de los episodios más oscuros de la violencia institucional reciente a nivel global. Abderrahim Fakir, un ciudadano de origen marroquí de 42 años, perdió la vida tras ser violentamente reducido en el suelo por fuerzas policiales, un hecho que fue registrado en un crudo video hogareño que desató la furia inmediata de la comunidad.
Fakir, un pequeño empresario de mudanzas que residía en territorio italiano desde los siete años y esperaba la renovación de su permiso migratorio, fue interceptado tras reportes vecinales sobre un altercado en un garaje. La respuesta de los oficiales fue implacable: utilizaron aerosol irritante y lo arrojaron boca abajo sobre el asfalto, presionando su cuerpo contra el suelo. Con la ayuda de algunos civiles, los agentes intentaron sujetarle las muñecas y los tobillos utilizando precintos de plástico. El video, filmado desde una ventana, registra los desesperados gritos de auxilio del hombre durante más de dos minutos. Tras la agonía, Fakir quedó completamente inmóvil. La frialdad de las imágenes muestra cómo un oficial le propina dos leves golpes en la mejilla sin obtener respuesta, mientras los médicos, convocados bajo la presunción de una “crisis psiquiátrica”, constataban su deceso poco después.
El impacto mediático e histórico fue instantáneo. Medios locales y la cadena pública Rai News trazaron un paralelismo directo con la muerte de George Floyd en 2020 en Estados Unidos, calificando la maniobra como una réplica exacta de las técnicas de asfixia que conmocionaron al mundo. La familia de la víctima cargó con dureza contra el accionar de los uniformados. Su cuñado, Mimi, denunció que los agentes le colocaron las piernas sobre el cuello hasta cortar su respiración, comparando la carnicería con “algo que solo se ve en películas de Hollywood o en TikTok”. En sintonía, la hermana del fallecido cuestionó que la respuesta ante una persona alterada fuera acabar con su vida a plena luz del día.
A pesar del dolor colectivo, que ya movilizó a más de trescientas personas en protestas espontáneas en el barrio Pilastro y forzó al alcalde Matteo Lepore a convocar una marcha en la plaza Nettuno, la respuesta judicial ha encendido aún más la polémica. La fiscalía de Bolonia abrió una causa por homicidio imprudente, pero ninguno de los policías involucrados fue imputado debido a una nueva norma del gobierno de Giorgia Meloni. Se trata del polémico “modelo 45 bis”, un mecanismo legal de seguridad que actúa como un “escudo penal” para retrasar la apertura de causas criminales contra las fuerzas del orden si se asume que operaban bajo una causa de justificación.
Mientras la oposición política, encabezada por las senadoras Sandra Zampa e Ilaria Cucchi, exige interpelaciones parlamentarias y la comparecencia urgente del ministro del Interior, Matteo Piantedosi, los sectores oficialistas de la Liga piden evitar condenas prejuiciosas. La autopsia será ahora la clave absoluta para esclarecer el rol del asma crónica que padecía Fakir en el trágico desenlace de un operativo que ha vuelto a abrir la herida de los excesos policiales en Europa.