La incorporación de un espectáculo musical en el descanso de la final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey reabrió el debate sobre la transformación del fútbol hacia el entretenimiento global.
Durante la definición donde España venció 1-0 a la Argentina en el tiempo suplementario, la FIFA aplicó un formato de entretiempo similar al de la NFL (Super Bowl). La innovación desató opiniones divididas entre la audiencia y figuras de los medios.
El conductor del programa Otro día perdido, Mario Pergolini, expresó su descontento a través de una publicación en su cuenta de Instagram. “Ojalá prohíban de por vida los entretiempos musicales en los partidos de fútbol. Y ya que están, también los cooling breaks“, escribió el presentador.
La crítica apuntó a las interrupciones del juego y a la participación de figuras de la industria musical como la cantante colombiana Shakira y la dirección artística del líder de la banda Coldplay, Chris Martin.
Transformación del espectáculo deportivo
La ceremonia del descanso tuvo una duración de 11 minutos dentro de un receso total de 17 minutos, apenas dos más que el tiempo reglamentario de 15 minutos. La producción artística contó con las actuaciones de la cantante estadounidense Madonna, la agrupación surcoreana BTS, el intérprete canadiense Justin Bieber, la orquesta dirigida por el venezolano Gustavo Dudamel y el coro PS22. La cantante Shakira interpretó Dai Dai, la canción oficial del Mundial.
Las reacciones en las redes sociales y plataformas digitales expusieron la brecha entre los espectadores. Un sector de la afición respaldó la postura de conservar el desarrollo del partido sin agregados artísticos, argumentando que las pausas prolongadas y las interrupciones por hidratación alteran la dinámica del encuentro.
Por otra parte, defensores de la medida destacaron la capacidad del evento para atraer audiencias globales mediante la combinación de música y deporte.