Paralelamente, el portavoz buscó aclarar su reciente publicación en la red social X respecto al reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas. “Niego contundentemente haber dicho alguna vez que la Argentina era un país bananero. Yo nunca dije eso”, aseveró en la conferencia.
El funcionario argumentó que se trató de un condicional e indicó: “Lo que dije era un condicional de que si Argentina era un país bananero, nosotros no íbamos a poder recuperar las Malvinas”. Sin embargo, en el mensaje original publicado en redes, Ravier había redactado: “Siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas”.
Respecto del seleccionado argentino de fútbol y el despliegue de banderas sobre el archipiélago en el Mundial 2026, el portavoz aseguró que “el Gobierno de ninguna manera cuestiona a los jugadores” y valoró la visibilización del reclamo.
Además, desmintió desentendimientos con el capitán Lionel Messi y explicó que el feriado nacional no se concretó porque “no hubo festejo” en la Casa Rosada.
En materia de anuncios, la vocería informó un nuevo suplemento salarial por formación para las Fuerzas Armadas con adicionales del 10% para tecnicaturas, 15% para títulos de grado y 25% para posgrados. Finalmente, ratificó en su cargo al ministro de Salud, Mario Lugones, y reconoció que existen “demoras en los pagos” dentro del PAMI.
Las fricciones entre la portavocía y los profesionales de la información reflejan un clima de desconfianza mutua que trasciende el hecho puntual de las declaraciones en redes. ¿Constituyen estos cruces una dinámica transitoria de la comunicación oficial o marcan el asentamiento de una relación institucional definitivamente alterada entre el Gobierno y la prensa?