La localidad bonaerense de Bolívar atravesa una grave alarma sanitaria y ambiental tras la muerte masiva de caninos. Más de 80 perros fallecieron envenenados en lo que va del año, registrándose un vertiginoso aumento de casos durante el último mes.
📌 Las claves de la alarma ambiental en Bolívar:
Sustancia letal: Utilizan un tóxico azul mezclado con alimento o grasa.
Acción rápida: El veneno resulta irreversible y actúa en pocos minutos.
Peligro comunitario: La colocación de cebos amenaza la seguridad de los niños.
Las muertes ocurrieron de forma consecutiva en arterias altamente transitadas, plazas céntricas y accesos a la ciudad. La reiteración de episodios activó la alerta entre los vecinos, quienes denuncian la aparición de animales agonizando en la vía pública.
Ante la gravedad de los hechos, la Sociedad de Amigos Protectores del Animal Abandonado (SAPAV) radicó denuncias, exigiendo la inmediata intervención del municipio y la fiscalía. Las autoridades locales analizan las imágenes de las cámaras para identificar al culpable.
Patrón de ataque y riesgo para la población
La modalidad delictiva se repite en cada uno de los episodios reportados. Los cebos tóxicos son colocados estratégicamente en zonas públicas, afectando habitualmente a grupos de dos, tres o cuatro animales de manera simultánea.
Representantes de SAPAV precisaron que el veneno utilizado presenta un característico color azul. Su ingesta o simple inhalación genera consecuencias mortales e irreversibles, imposibilitando cualquier tipo de asistencia veterinaria de urgencia.
Asimismo, los proteccionistas advirtieron sobre el peligro inminente que esta sustancia representa para los habitantes. La presencia de cebos en plazas expone directamente a los niños, quienes podrían manipular involuntariamente los restos de comida contaminada.
Investigación judicial y medidas de prevención
En respuesta a la crisis, el municipio habilitó una línea telefónica para recibir denuncias, al tiempo que avanza el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas. La fiscalía interviniente ordenó el envío de muestras a laboratorio para determinar la composición química.
Paralelamente, el gobierno local firmó un convenio para ceder un terreno a SAPAV, respaldando las tareas de contención animal. Las autoridades remarcaron la importancia de la colaboración ciudadana para aportar registros audiovisuales que permitan dar con el responsable.
En las ciudades del interior bonaerense predomina la presencia de perros comunitarios. La costumbre local de permitir la libre circulación de las mascotas incrementa la vulnerabilidad de los animales frente a la colocación de estos cebos mortales.
Concientización social y respuesta comunitaria
Para contrarrestar esta problemática, la organización proteccionista impulsa charlas de concientización en escuelas. El programa educativo busca fomentar la tenencia responsable y advertir sobre los riesgos ambientales del maltrato animal.
La comunidad de Bolívar aguarda respuestas concretas mientras se multiplican los pedidos de justicia. La erradicación de estos cebos resulta urgente para garantizar la tranquilidad de los vecinos y evitar nuevas pérdidas.