En pleno auge mediático y con la crítica rindiéndose a sus pies por su brillante papel en la biopic de Netflix —donde encarna a su propia madre, Moria Casán—, Sofía Gala decidió ponerle un freno categórico a las especulaciones de la prensa del corazón. Abordada por el equipo del programa Puro Show, la artista fulminó los persistentes rumores sobre un supuesto noviazgo y posterior ruptura con el músico Fito Páez, dejando en claro cuál es la verdadera naturaleza de su vínculo.
Ante la consulta directa del movilero sobre la presunta separación del referente del rock nacional, Gala no dudó en responder con su característico estilo frontal y sin filtros. “Lo que quiero aclarar, y está en cualquier archivo, es que Fito y yo somos amigos. Nunca habíamos tenido un vínculo de pareja”, aseveró con contundencia, evidenciando su fastidio por una historia construida enteramente en base a trascendidos sin sustento.
La fustigación contra la “posverdad” y la fantasía mediática
Lejos de dejar el tema como un simple malentendido, la actriz cuestionó con dureza el rol de las coberturas de chimentos y la falta de rigurosidad periodística. “Está bueno pensar esto como algo de la posverdad. A nadie le importó lo que yo dijera, ni a mi mamá. Todos entraron en una ‘fantasy’ y ahora tengo que salir a desmentir algo que ya desmentí en su momento”, recriminó, señalando la inercia con la que se propagan las falsas noticias en el ambiente artístico.
En esa misma línea, remarcó las razones por las cuales suele mantener una postura reservada respecto a su intimidad y por qué se niega a someterse al escrutinio público. “Prefiero siempre no decir nada porque, por más que hable, la gente va a pensar lo que quiera y los medios van a decir lo que quieran. Me parece re loco”, disparó sin rodeos.
Un límite claro sobre la vida privada
Para cerrar la nota, la hija de la “One” sentó una postura política e individual sobre el tratamiento que reciben las celebridades en torno a su afectividad y sexualidad, marcando una raya firme frente a las cámaras.
“Yo no hablo mucho porque siento que no quiero naturalizar más el hecho de que la gente venga y te pregunte con quién te acostás o con quién salís. No tengo ganas de naturalizarlo más. Hace tiempo que no lo hago y trato de no hablar de mis parejas porque no me hace sentir bien”, concluyó tajante, clausurando de forma definitiva el culebrón mediático que intentó vincularla sentimentalmente con el autor de El amor después del amor.