El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó el pasado lunes la detección de un foco de influenza aviar altamente patógena (IAAP) variante H5. Se localizó en un establecimiento de reproductores padres pesados situado en la localidad de Ranchos, provincia de Buenos Aires.
Ante la gravedad del diagnóstico, el Laboratorio Oficial en Martínez procesó las muestras el 22 de febrero de 2026, activando de inmediato el protocolo de emergencia sanitaria.
La detección se originó tras una notificación por mortandad elevada y signos clínicos compatibles con la enfermedad en las aves del predio. Tras verificar la presencia del virus, el personal oficial interdictó el establecimiento e instituyó áreas de vigilancia primaria y secundaria en un radio perimetral. Esta medida técnica busca contener la circulación viral y proteger a las granjas linderas de una posible propagación.
Foco en Ranchos activa protocolo
Paralelamente a la situación en el sector comercial, las autoridades reportaron un segundo caso en aves silvestres dentro de la Reserva Laguna La Salada Grande, en General Juan Madariaga.
Según explicaron los técnicos del organismo, esta detección en fauna silvestre no altera el estatus comercial de la Argentina ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), a diferencia del caso registrado en Ranchos, que afecta directamente la certificación de exportaciones.
La confirmación del brote en aves de corral obliga al país a suspender temporalmente los envíos al exterior de aves vivas, huevos y subproductos hacia mercados con acuerdos de “nación libre”.
No obstante, aquellos destinos que avalan el sistema de “zonificación” o compartimentación podrán mantener sus operaciones habituales, siempre que se garantice que los productos provienen de áreas no afectadas.