La Justicia Federal desarticuló una organización criminal que operaba bajo la fachada de un bar bailable en el corazón de Recoleta. El magistrado Julián Ercolini procesó a nueve hombres acusados de integrar una red de trata de personas con fines de explotación sexual.
El centro de la actividad ilícita era el local nocturno D’Lirio, situado en la calle Vicente López, un punto de alta visibilidad turística y comercial que, según la resolución judicial, ocultaba un sistema de sometimiento sostenido en el tiempo.
Denuncia anónima y fachada comercial
La investigación judicial tuvo su origen en abril de 2022 tras un llamado a la línea 145. La denuncia alertó sobre las irregularidades en el funcionamiento del boliche, que incluían ingresos restringidos y sospechas de presencia de menores. A partir de allí, la Fiscalía Federal N.º 12 y la PROTEX (Procuraduría de Trata y Explotación de Personas) iniciaron tareas de inteligencia que culminaron en un allanamiento el 9 de julio de 2024.
Durante el operativo, las autoridades identificaron a 50 mujeres en situación de vulnerabilidad, entre ellas dos menores de edad. Los peritajes demostraron que el boliche utilizaba el concepto de “presencias” y acompañamiento de mesas para captar a las víctimas.
Sin embargo, el esquema económico resultaba desfavorable, empujando a las mujeres a concretar encuentros sexuales en hoteles linderos para obtener ingresos mínimos, bajo un estricto control de la estructura del local.