La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ha oficializado, mediante la Resolución N° 31/2026, la Indicación Geográfica (IG) “Queso de Tafí del Valle”, de Tucumán.
Este hito convierte a la joya láctea del norte en el “primer queso argentino en obtener un sello oficial de origen”, marcando un antes y un después en la protección de nuestra identidad gastronómica.
Este reconocimiento no es solo un diploma para colgar en la pared; es una herramienta legal y comercial que certifica el vínculo indisoluble entre el producto y su territorio.
Con esta medida, el queso producido en las zonas de Tafí del Valle y El Mollar se integra al sistema nacional de la Ley 25.380, compartiendo estatus con otros gigantes de la mesa argentina como el cordero patagónico, el salame de Tandil o el aceite de oliva mendocino.
Un perfil sensorial único
Lo que los habitantes de los valles calchaquíes saben por tradición, ahora está validado por la normativa nacional. El Queso de Tafí del Valle no es un lácteo más; según los lineamientos técnicos del reconocimiento, se destaca por su “perfil sensorial equilibrado, con notas lácticas, matices de manteca y oliva”.
Para alcanzar este estándar, el producto debe cumplir con requisitos estrictos de elaboración:
Maduración: Un proceso mínimo de 30 días para lograr su textura firme.
Presentación: Hormas cilíndricas que oscilan entre los 0,5 y 3 kilos.
Aspecto: Masa compacta y una corteza natural que resguarda su sabor característico.
Impacto global y gestión récord
La obtención de una IG es una jugada maestra en el tablero del comercio exterior. A nivel mundial, estos sellos son fundamentales para “resguardar la reputación de los productos” y facilitar acuerdos comerciales entre bloques económicos, donde el reconocimiento mutuo abre puertas a góndolas internacionales premium.
Desde la Secretaría destacaron que este avance forma parte de una estrategia de aceleración institucional. Con la incorporación del queso tucumano, ya suman ocho Indicaciones Geográficas reconocidas desde el inicio de la actual gestión, lo que representa un récord de certificaciones para el sector. Este ritmo contrasta con el promedio histórico de apenas un sello por año registrado en la última década.
En definitiva, el Queso de Tafí del Valle ya no es solo una delicia regional; es un embajador de la calidad argentina que, con su nueva identidad certificada, se prepara para conquistar paladares mucho más allá de los valles tucumanos.