El mundo del fútbol contuvo la respiración este miércoles cuando Lamine Yamal, la máxima figura del FC Barcelona y de la Selección de España, se desplomó sobre el césped del Camp Nou. El joven extremo acababa de convertir el penalti que sellaba la victoria ante el Celta de Vigo, pero el festejo quedó truncado por un gesto de dolor punzante en su pierna izquierda. Tras las pruebas médicas realizadas esta mañana, se confirmó el diagnóstico: una lesión en el bíceps femoral que lo margina de lo que resta de la Liga, pero que, afortunadamente, no le impedirá cumplir su sueño mundialista.
La noticia genera un sabor agridulce en la ciudad condal. Por un lado, el Barça pierde a su jugador más desequilibrante para el tramo final del campeonato, incluyendo el Clásico ante el Real Madrid del próximo 10 de mayo. No obstante, la holgada ventaja que el equipo de Hansi Flick mantiene sobre el conjunto merengue hace que su ausencia sea menos dramática en términos de clasificación; el Barcelona podría incluso coronarse campeón sin necesidad de arriesgar a su estrella.
El foco puesto en el 15 de junio
Para Yamal, la prioridad absoluta ha pasado a ser la recuperación biológica y física de cara al debut de España en el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. “Quiero ser campeón del mundo”, había declarado recientemente en la gala de los Premios Laureus, y los médicos de la RFEF coinciden con los del club en que el margen de tiempo es suficiente.
La Selección Española iniciará su camino el 15 de junio en Atlanta frente a Cabo Verde. Con casi dos meses por delante, el cuerpo técnico liderado por Luis de la Fuente planea una preparación progresiva para que Lamine llegue con ritmo de competición, evitando cualquier recaída de una zona tan sensible como el isquiotibial.
Un año de consagración y desafíos
Pese a este cierre accidentado, la temporada 2025/2026 ha sido la de la consagración definitiva para el joven de 18 años. Tras superar una pubalgia que complicó su inicio de campaña, Lamine logró cargar con el peso ofensivo de un Barcelona que, aunque domina la Liga, sufrió las eliminaciones en Champions y Copa del Rey a manos del Atlético de Madrid.
La preocupación de De la Fuente no solo se centraba en Yamal. El seleccionador sigue de cerca la evolución de Nico Williams, el otro gran baluarte ofensivo de “La Roja”. Williams también ha lidiado con problemas de pubalgia durante todo el año en el Athletic Club, aunque en las últimas semanas ha mostrado signos de franca mejoría. Contar con ambos extremos al 100% es la piedra angular del plan táctico de España para intentar bordar la segunda estrella en su escudo.
Con Lamine Yamal centrado en su rehabilitación, el simulador del Mundial ya empieza a echar humo: España, encuadrada en el Grupo H junto a Uruguay, Arabia Saudí y Cabo Verde, sabe que el camino a la final dependerá, en gran medida, de la magia intacta de su pierna izquierda.